Cosmética para el alma

El relato literario, para serlo, debe declararle la guerra al relato político. La literatura contribuyó a acelerar el fin de la era victoriana cuando se puso a denunciar su monumental hipocresía, la elaborada patraña que la civilización británica se contaba a sí misma. Señalar al monstruo moral que podía ocultarse tras las maneras impecables del gentleman: ese fue el propósito narrativo que guio entre otros a Robert Louis Stevenson y a Oscar Wilde.

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1 comentario

25 febrero, 2026 · 17:54

Una respuesta a “Cosmética para el alma

  1. Avatar de Estragado estás Estragado estás

    Cualquier esthéticienne que valga lo que cobra seguramente habrá pasado más de una rato observando no los cuadros de Stevenson o Wilde, sino el enorme cuadro que hay junto a los ascensores del museo del prado donde como en uno de esos frescos pompières de la sociedad de naciones aparecen junto a todos los lideres de la guerra de los treinta años unas cuantas cortesanas embadurnadas de albayalde. Aparte de que lo que a mi me evocan son los monstruos de las profundidades de que hablaba el rey Lear, recordar -no será necesario si es una buena esthéticienne, pero bueno- que el albayalde cubriría los estragos de la viruela, aunque envenenando a la maquillada.

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