Archivo de la etiqueta: La sombra de Caín

Por quién dobla la campana de Huesca

El pintor está en su estudio frente a un enorme lienzo en blanco cuando llaman a la puerta. Lo que va a pasar a continuación le provocará náuseas, pero es culpa suya. Ha venido a Roma a rendir un último tributo al historicismo antes de que lo derroten los impresionistas. Por eso quiere extremar el realismo de la obra. Por eso ha enviado a un recadero a recorrer las morgues romanas con orden de acopiar modelos del natural. Así que el solícito recadero penetra en la estancia cargando un gran saco apestoso. Cuando lo voltea sobre el suelo del estudio, tres cabezas humanas ruedan hasta los pies de José Casado del Alisal. El hombre que pintó La campana de Huesca.

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1 diciembre, 2024 · 22:37

Valle-Inclán y el eterno retorno del esperpento

En 1917 el avión de Valle-Inclán sobrevuela las cicatrices abiertas en los campos del frente de Verdún. El escritor en funciones de corresponsal de guerra, invitado por el ejército francés, escudriña el terreno desde el aire. Allá abajo se agitan ínfimos como insectos los soldados sobre el barro de una trinchera infinita. Visto desde arriba el hombre pierde su grandeza y adopta la escala ridícula del títere. Entonces Valle comprende. La experiencia de esa cobertura periodística matizará definitivamente aquel ideal caballeresco que le hizo comenzar cierto discurso ante los cadetes hispanos de West Point proclamando: «Yo amo la guerra».

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25 noviembre, 2024 · 8:14

Este país se les queda pequeño

Otra sesión de control al Gobierno sin el presidente del Gobierno. No es que a Pedro no le guste que le controlen, es que no le gusta su país. Un terruño inhóspito, indigno de su liderazgo global, poblado por indígenas ceñudos que le arrojan palos de escoba. ¿Cómo no vamos a entender que el presidente quiera pactar con todos los partidos que odian a un país así? Cuando cede a Otegi, cuando suplica a Puigdemont, este madrileño desarraigado no ve separatistas fanáticos sino camaradas de exilio interior.

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20 noviembre, 2024 · 18:08

Con Rivera no, y con Ribera tampoco

Escribe Álvaro Pombo en su última novela, El exclaustrado: «El riesgo es siempre la humildad, la soberbia no corre riesgos nunca». Y quizá para no correr el riesgo de mostrarse humilde, Pedro Sánchez se fumó el pleno parlamentario sobre la dana para irse a Azerbaiyán a explicar al mundo que el cambio climático mata. Naturalmente el primero que no se cree esa frase es él, porque si de verdad se la creyera habría drenado el barranco del Poyo y habría adecuado las infraestructuras en las zonas inundables por efecto de gotas frías cada vez más violentas a causa del calentamiento del Mediterráneo. Pero la acción política de Pedro se agota en el relato; ya se sabe que para que haga algo hay que pedírselo, y no siendo de Bildu o de Junts tampoco está claro que te atienda.

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14 noviembre, 2024 · 9:25

No lo ves, hace ¡chas! y aparece a tu lado

Opina el oficialismo que la exigencia de responsabilidades políticas solo cobra sentido cuando perjudica a la derecha: si la riada de la indignación popular se desvía del cauce establecido por la confederación progresista entonces hay que lanzar la alerta de la antipolítica. Pero cuando las plazas del país se anegaron de pancartas contra la casta, la confederación del progreso sincronizado no lo llamó antipolítica sino toma de conciencia, crisis de representación, momento democrático. Una manifestación solo es pueblo cuando se dirige contra el partido adecuado; si se equivoca de adversario hablaremos de crispación, nostalgia extremista, cayetanos provocando.

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12 noviembre, 2024 · 8:00

Os estáis tomando muy en serio a Donald John

El personal se está tomando a Donald John Trump totalmente en serio. Los partidarios llevan el ditirambo a cotas que habrían sonrojado al Dionisio Ridruejo de 1939. Los detractores han fatigado los símiles con Adolf Hitler hasta extremos contraproducentes para el antifascismo. Y los sutiles equidistantes -el peor pecado de nuestra edad binaria- apuntan las causas sociológicas del populismo al tiempo que sopesan los deméritos del progresismo identitario y las ventajas de los checks and balances en la democracia yanqui. Igual estas tres posturas son las pertinentes porque estamos ante un cambio de paradigma. Pero cabe una cuarta aproximación que no estamos explorando y que quizá sea la que preferiría el propio niño obstinado que habita el interior de Donald John. Ese acercamiento al fenómeno no ha de ser político ni ideológico ni socioeconómico, sino lúdico o bufo.

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11 noviembre, 2024 · 8:28

El barro del que nace el futuro

La autovía de Levante es un hilo de alquitrán que conecta la realidad con la ficción. Todas las catástrofes tienen al menos esa virtud: desvelan violentamente la condición artificiosa de nuestra seguridad. A cualquiera que tenga ojos para ver y corazón para sentir le parece hoy Madrid un lugar inconcebible: lo real es Valencia.

La cruda dimensión en la que va ingresando el coche viene anunciada por señales turbadoras: vehículos militares, furgonetas atestadas de cajas, arcenes costrosos de arcilla, quitamiedos retorcidos como si fueran de regaliz. Pero la que sale a recibirnos no es una dimensión espacial sino temporal. Entramos en otra época, una antigua y terrible que solo hemos visto en los cuadros de ciertos museos y en las películas que recurren a la distopía por falta de imaginación.

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8 noviembre, 2024 · 17:42

Cuento valenciano de Navidad

Nadie recuerda exactamente cómo empezó ni de quién partió la idea, pero todos están de acuerdo en que la amnesia -o la voluntaria renuncia a atribuirse el mérito en solitario- supone el éxito mismo de la operación. El hecho es que alguien decidió enterrar bajo el lodo de Paiporta el caduco relato de los demócratas contra los fascistas y rescatar otro, hundido a gran profundidad, que versaba sobre la concordia entre españoles y la elevación al plano oficial de la actitud que era normal en la calle por aquellos días. Los políticos -no sin reservas- pactaron un plan, lo votaron, todo el hemiciclo se tiñó de verde fuera de las excepciones habituales. No se puede decir que hoy, dos meses después de la riada, los pueblos devastados hayan recuperado la normalidad que conocieron, pero sus habitantes tienen esperanza.

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7 noviembre, 2024 · 8:09