Archivo de la etiqueta: Genios absolutos

La siniestra tarde en que Rousseau inventó el progresismo

Rousseau fundó la izquierda una calurosa tarde de 1749 en el camino de Vincennes, cuando recibió tal iluminación que el Siglo de las Luces se quedó a oscuras. Cero energético, apagón, plomos fuera. El filósofo se sentó al pie de un árbol, sintiendo cómo un hondo resentimiento de años rompía en lágrimas, y concluyó que el optimismo ilustrado era una ilusión. Un sabio como su amigo Diderot estaba en la cárcel, los pobres seguían siendo pobres, los tiranos hacían y deshacían, la gente moría con dolor y sin culpa. Porque el hombre nace bueno, pero la sociedad lo malea. Y si los defectos de los hombres traen causa de la organización social, entonces cabe producir al hombre sin defectos mediante una drástica reorganización de la sociedad. Cambiando las estructuras perfeccionaremos las conciencias. La ética debe ser sustituida por la política. La aspiración a la salvación personal será relevada por el ideal del progreso social. Pero para erradicar la injusticia del mundo futuro, decide Rousseau, el nuevo orden suprimirá la distancia entre lo público y lo privado, entre lo personal y lo político. Porque el alma es competencia del Estado.

Leer más…

1 comentario

6 agosto, 2025 · 13:51

Estambul o la negación de la identidad a manos de la historia

No fatigaré por piedad el número infinito de las diferencias que separan Estambul de Torre Pacheco. Bastará decir una sola: Estambul desafía como ninguna otra ciudad el apetito de homogeneidad que viene de serie con el animal humano. En la noche de los tiempos fuimos cableados para sobrevivir agrupándonos en tribus idénticas, definiendo el perímetro instintivo de lo propio y el comienzo amenazante de lo ajeno. Los disturbios raciales o culturales son el eco de ese recelo prehistórico que los reformadores morales de la especie impugnan cada tanto, con poco éxito. Y sin embargo hay lugares tan cargados de historia -es decir, de mezcla- que se burlan perezosamente de cualquier añoranza de pureza. Y por tanto, de la posibilidad misma de la xenofobia. Y en consecuencia, de todo proyecto nacionalista. Que equivale a arar en el Bósforo.

Leer más…

Deja un comentario

21 julio, 2025 · 8:56

El extraviado corazón en llamas de Violetta Valéry

No entendí que el público del Real aplaudiese el martes con tanto entusiasmo al barítono que había encarnado el papel de Giorgio Germont en la emocionante representación de La Traviata que acabábamos de presenciar. No es que no se lo merecieran su técnica vocal o su talento interpretativo: es que no se lo merece su personaje. No podemos perdonar a Giorgio, el estricto padre de Alfredo, ni siquiera cuando en el último acto se derrumba y pide perdón a Violetta por haberla forzado a romper con su hijo.

Leer más…

1 comentario

7 julio, 2025 · 12:30

Francisco de Quevedo tiene una carta para el presidente

El 30 de agosto de 1633, retirado a la paz de Villanueva de los Infantes, más exasperado por el desengaño de las intrigas de la corte que por el calor fundente de La Mancha, Francisco de Quevedo concluye un manuscrito que ha permanecido inédito durante cuatro siglos. Los profesores Antonio Azaustre y José Manuel Rico lo han exhumado del archivo de un oficial francés, han probado su autoría y acaban de publicarlo con lujoso aparato crítico y su título original: Desconsuelos de los dichosos.

Leer más…

1 comentario

29 junio, 2025 · 17:39

Paolo Veronese o el triunfo del genio tranquilo

¿Cuándo dejarán de gustarnos los genios torturados? ¿Regresará Occidente a la mayoría de edad que perdió victimizándose, enamorándose de sus propias ruinas? ¿Archivaremos de una vez el mito del romanticismo, con sus egos problemáticos y sus psiques atormentadas, para redescubrir el arte espléndido que nace de la serenidad clásica? Ni la lista de novelas más vendidas ni la apuesta programática de TVE permiten abrigar grandes esperanzas, pero no será porque el Museo del Prado no lo esté intentando. De hecho, la muestra de Veronese que acaba de inaugurar puede interpretarse como un ejercicio de subversión cultural; precisamente porque no hubo pintor más disciplinado, exitoso y seguro de sí mismo en el Renacimiento italiano.

Leer más…

2 comentarios

2 junio, 2025 · 11:50

El sueño rabiosamente español del afrancesado Jovellanos

La galerna azota el barco que trasporta el cuerpo enfermo y el alma melancólica de Gaspar Melchor de Jovellanos desde su Gijón natal hasta el Cádiz de las esperanzas liberales, circunnavegando un país invadido. Ha tenido que zarpar apresuradamente del puerto gijonés porque la ciudad está a punto de caer otra vez en manos francesas. Pero conviene obedecer al Cantábrico cuando avisa, de modo que el capitán ordena buscar refugio en Puerto de Vega. Y en aquel puerto de donde zarpaban los balleneros asturianos, al abrigo del temporal que resume su vida de capitán Ahab del liberalismo, será donde se extinga el brillo de la inteligencia más corajuda de nuestra Ilustración. Tenía 67 años y un virus en los pulmones que le robó el último aliento.

Leer más…

1 comentario

26 mayo, 2025 · 7:23

El cristo de Dalí no se mira el ombligo

Humo negro, fumata de tanteo según mandan los cánones en la primera votación. Los cánones mandan siempre, pero especialmente en la institución bimilenaria que alumbró el derecho canónico. Hoy jueves ya hay cuatro votaciones por delante y la conjetura verosímil de que la última anuncie al orbe un papa nuevo.

Leer más…

1 comentario

8 mayo, 2025 · 7:13

Carta atónita desde Macondo a una víctima del país del apagón

No puedo creer lo que cuentas que pasó. Acá sería impensable. Por la mañana nos llevaron al cerro de Monserrate, contiguo al cerro de Guadalupe: la ciudad se derrama a sus pies hasta donde alcanza la vista. Los bogotanos los llaman cerros con un punto de ironía, porque forman más bien una cordillera frondosa a tres mil metros sobre el nivel del mar que ciñe la extensión caótica de Bogotá con una corona verde. No fue fácil llegar hasta arriba porque los indígenas se toman muy a pecho la fiesta obrera del primero de mayo. El presidente Petro los necesita en la calle bien movilizados; quiere decirse inmovilizando a todos los demás. Llegaron veinte mil del Cauca y acamparon en el campus de la Universidad Nacional antes de montarse en sus chivas engalanadas, guerrilleras y contaminantes. Cortaban carreteras ondeando la minga bicolor y blandiendo varas de mando, revolucionarios exitosos por un día.

Leer más…

1 comentario

5 mayo, 2025 · 14:31