Archivo de la etiqueta: deriva reaccionaria de la izquierda

La siniestra tarde en que Rousseau inventó el progresismo

Rousseau fundó la izquierda una calurosa tarde de 1749 en el camino de Vincennes, cuando recibió tal iluminación que el Siglo de las Luces se quedó a oscuras. Cero energético, apagón, plomos fuera. El filósofo se sentó al pie de un árbol, sintiendo cómo un hondo resentimiento de años rompía en lágrimas, y concluyó que el optimismo ilustrado era una ilusión. Un sabio como su amigo Diderot estaba en la cárcel, los pobres seguían siendo pobres, los tiranos hacían y deshacían, la gente moría con dolor y sin culpa. Porque el hombre nace bueno, pero la sociedad lo malea. Y si los defectos de los hombres traen causa de la organización social, entonces cabe producir al hombre sin defectos mediante una drástica reorganización de la sociedad. Cambiando las estructuras perfeccionaremos las conciencias. La ética debe ser sustituida por la política. La aspiración a la salvación personal será relevada por el ideal del progreso social. Pero para erradicar la injusticia del mundo futuro, decide Rousseau, el nuevo orden suprimirá la distancia entre lo público y lo privado, entre lo personal y lo político. Porque el alma es competencia del Estado.

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6 agosto, 2025 · 13:51

La siniestra suficiencia del antifascista moderno

La primera vez que escuché la palabra fascismo fue en el patio del colegio a mediados de los 90. La pronunció un compañero entre risas porque no le pasábamos el balón. De aquel uso conscientemente hiperbólico (y por tanto inocuo) hemos ido degenerando hasta la ridícula solemnidad con que el progresismo conjura hoy el regreso de la bestia, hasta el punto de fundar sobre ese abuso -caso español- toda la estrategia de legitimación y pervivencia de un Gobierno.

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9 febrero, 2025 · 10:16

Errejón, la testosterona y la hombría

No es la caída de Íñigo Errejón: es el derrumbe de la casta de airados fariseos que durante la última década ha envenenado la vida pública de este país. Una generación de resentidos que proyectó su íntima deformidad sobre el adversario para auparse al poder institucional. Engañaron a millones de ciudadanos. Y ahora descubrimos que se cebaron especialmente con la fe de las ciudadanas.

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26 octubre, 2024 · 9:17

El macizo de la raza cambia de bando

Hace tiempo que la autocrítica ha cambiado de bando. Durante años la izquierda ilustrada pudo presumir de ejercerla contra sí misma, al tiempo que acusaba con tino a la derecha más granítica de cultivar un sentido patrimonial del poder. La pista de aterrizaje para el ejercicio autocrítico la ofrecían aquellos comités federales del PSOE en los que Felipe González, pese a sus mayorías absolutas, soportaba largas jornadas de cuestionamiento interno que llegaron a desembocar en huelgas generales.

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15 octubre, 2024 · 8:15

Izquierda ilustrada

Sigo con interés la evolución de la guerra civil ideológica en el seno de la izquierda occidental. Y no puedo evitar tomar partido por las voces que se alzan contra el secuestro del progresismo por parte de la ideología woke. Cada vez se pronuncian con mayor claridad y menos miedo, y al hacerlo desatan la ira cancelatoria de las patrullas de la identidad, y al sufrir su persecución desenmascaran eficazmente la naturaleza reaccionaria del movimiento woke,quod erat demonstrandum. Tampoco es casualidad que el protagonismo de esta lucha emancipatoria recaiga últimamente sobre el coraje de ciertas pensadoras, antes que pensadores, porque la variante queer del wokismo pone en tela de juicio la posibilidad misma de la condición femenina: cuestiona la existencia biológica de la mujer.

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3 febrero, 2024 · 13:47

Vida de un filósofo

Hay quien no sabe envejecer y se lo reprochamos porque nos carga su infantilismo, su negativa ridícula a aceptar la victoria del tiempo, su esfuerzo insensato por parecer lo que no es. Pero luego hay quien no envejece porque sencillamente no sabe cómo se hace. Cómo es eso de abandonarse a la gravedad de la vida adulta, de acartonar el carácter, de congelar la sensibilidad, renunciar a placenteras travesuras y someterse a las convenciones del orden social o a las componendas de la servidumbre laboral. Y a estos segundos los admiramos, porque han conquistado una posición de libertad inexpugnable, defendida contra todos menos contra sí mismos. Siguen viendo al niño victorioso en el espejo.

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29 enero, 2024 · 8:47

La nación sorda

Los mismos que manifiestan su perplejidad ante el posible retorno de Trump, responsable de aquel enero de 2021, se aburren del debate sobre la amnistía a los de octubre del 2017 y del 2019. Los mismos que se movilizaron contra Rubiales por el pico a Jenni no lo hicieron antes por las evidencias de sus prácticas corruptas. Los mismos que experimentan un irrefrenable temblor en las yemas de los dedos por el cual derraman en las redes su indignación ante un Baltasar embetunado mantuvieron un silencio estratégico cuando Bildu presentó asesinos en sus listas. Los mismos que cargaron contra la precariedad laboral cuando Fátima Báñez elevaba la tasa de empleo aplauden la fijeza discontinua si el orgullo estadístico parte de Yolanda Díaz. Los mismos que detectan xenofobia en la ultraderecha española apagan el sónar humanitario ante las señales de odio que emite la ultraderecha catalana.

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22 enero, 2024 · 8:22

Pablo, vuelve

Querido Pablo. Ha pasado el tiempo pero no te hemos olvidado. ¿Cómo podríamos? Todo lo que vemos a nuestro alrededor en esta España de ceño y piolet proclama tu autoría y lleva tu sello, el inconfundible aroma del almizcle ideológico, este olor espeso como de requisa miliciana elevada al BOE. Vivimos por fin como soñaste: en una peli polvorienta de Ken Loach, en una letra hormonal de Ska-P, en una fantasía dispépsica de Vázquez Montalbán. Y esta semana, por si hubiera cundido la desmemoria a la que el Gobierno fía sus posibilidades electorales, tomaste la decisión de personificarte en el Senado. Te hiciste presente como solías: para romper cosas y cobrarte cabelleras. Fort Apache, ya sabes. Se trataba de tumbar el decreto de Yolanda, ese error lacerante cubierto de laca que salió de tu índice.

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13 enero, 2024 · 9:24