Archivo de la etiqueta: crítica artística

El extraviado corazón en llamas de Violetta Valéry

No entendí que el público del Real aplaudiese el martes con tanto entusiasmo al barítono que había encarnado el papel de Giorgio Germont en la emocionante representación de La Traviata que acabábamos de presenciar. No es que no se lo merecieran su técnica vocal o su talento interpretativo: es que no se lo merece su personaje. No podemos perdonar a Giorgio, el estricto padre de Alfredo, ni siquiera cuando en el último acto se derrumba y pide perdón a Violetta por haberla forzado a romper con su hijo.

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7 julio, 2025 · 12:30

Paolo Veronese o el triunfo del genio tranquilo

¿Cuándo dejarán de gustarnos los genios torturados? ¿Regresará Occidente a la mayoría de edad que perdió victimizándose, enamorándose de sus propias ruinas? ¿Archivaremos de una vez el mito del romanticismo, con sus egos problemáticos y sus psiques atormentadas, para redescubrir el arte espléndido que nace de la serenidad clásica? Ni la lista de novelas más vendidas ni la apuesta programática de TVE permiten abrigar grandes esperanzas, pero no será porque el Museo del Prado no lo esté intentando. De hecho, la muestra de Veronese que acaba de inaugurar puede interpretarse como un ejercicio de subversión cultural; precisamente porque no hubo pintor más disciplinado, exitoso y seguro de sí mismo en el Renacimiento italiano.

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2 junio, 2025 · 11:50

Buscas en Roma a Roma, oh peregrino, y no la hallas

Invitado por su amigo, poeta como él, un joven tuberculoso llega a Roma a principios del siglo XIX para alimentar la vaga esperanza de curarse. Él quiere vivir, aunque sea para seguir escribiendo, quizá para volver a amar, pero tampoco se hace demasiadas ilusiones. Por mucho que insista Shelley en que el cálido clima de la ciudad secará sus pulmones podridos, el joven Keats sabe íntimamente que no hay nada que hacer. Que Roma será su tumba. Como un don (como una condena), recibió al nacer esa punzante revelación de la finitud humana con la que algunos se labran toda una carrera de malditos, librados a la voracidad del carpe diem, y otros perfeccionan el arte de la elegía o se encierran en un monasterio. Luego están todos los demás, el llamado común de los mortales.

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27 abril, 2025 · 19:21

Uvas de la ira, viña del Señor

Si el cuerpo del pastor se enfría a los pies del baldaquino de Bernini no será por el calor de gratitud que desprende el desfile de sus ovejas. El espectáculo de la capilla ardiente de un pontífice no pone la condición de la fe, pero sí la de cierta sensibilidad artística para admirar la fusión perfecta entre la solemnidad litúrgica y el arrebato de piedad. Ese producto emocional es único. La Iglesia Católica lleva facturándolo siglos y nadie más conoce la fórmula. No reside solo en los gestos, en los colores, en los sonidos. Uno contempla la escena y no sabe dónde acaba el llanto viril del guardia suizo en formación y dónde empieza la fragilidad desafiante de una monja solitaria.

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27 abril, 2025 · 18:56

Cómo hacer de Madrid una metrópoli con un lápiz

A Madrid siempre lo han definido mejor los de fuera, a veces con la palabra, otras veces con la técnica y siempre con su desvelo, con su confusión de recién llegado y su orgullo de madrileño fetén pasados cinco minutos. Fue un gallego quien localizó el aire de la ciudad en algún punto entre Navalcarnero y Kansas City, y fue otro quien se ocupó decididamente de que dejara de ser ese lugarón manchego poblado por subsecretarios para romper en metrópoli moderna. El rompeolas de todas las provincias, desde la entraña misma del monumento que él imaginó y hoy ejerce de consistorio, devuelve ahora el caudal de su gratitud a Antonio Palacios cuando se cumple siglo y medio de su nacimiento.

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15 abril, 2025 · 8:37

Suspiros de España a pie de muro sanchista

Una de las formas más nobles de la melancolía española es el suspiro liberal. El canon estético de esta emoción tan nuestra lo fijó Goya exactamente un siglo antes de la pérdida de Cuba y Filipinas, otra memorable cosecha de frustración patria. Pero en 1798 el imperio aún malvivía. Desterrado a Gijón tras su caída en desgracia, Gaspar Melchor de Jovellanos retorna fugazmente a Aranjuez y Goya captura el estado de ánimo del exministro -también es el suyo- para cifrar el triste destino del reformista español. Jovellanos nos dirige una mirada vencida, apoya su cráneo privilegiado en la palma izquierda, el codo sobre la mesa, la mano derecha aferrada a la ley agraria que las nacientes dos Españas se negaban a aceptar. Demasiado afrancesado para unos, demasiado castizo para otros, de la boca entreabierta del ilustrado se escapa un suspiro que ya nunca cesará. Si un romántico alemán como Caspar David Friedrich se abisma ante el espectáculo de la naturaleza, un romántico español como Goya se abisma ante el espectáculo no menos salvaje de la política.

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11 marzo, 2025 · 7:22

Chao, cariño, esta noche lo he pasado bien

Se celebra este día porque se hizo esperar. Se hizo esperar demasiado. Antes tuvo que existir el coraje de Francisca de Pedraza, apalizada por el animal de su marido durante años y nunca quebrada: fue la primera española en obtener una sentencia de divorcio (1624) en reconocimiento a su condición de víctima de maltrato por mediación del rector de Alcalá. En esa misma universidad -cuna de ilustración- logró doctorarse María Isidra de Guzmán (1785), allanando otro poco la cuesta de la igualdad. Al fin, el 8 de marzo de 1910, una real orden autorizó oficialmente en España el acceso a la enseñanza superior de las mujeres en pie de igualdad con los hombres.

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10 marzo, 2025 · 8:31

El burlado de Sevilla (o la pasión según Montoya)

-Quítalo -le ruega José Carlos Montoya a Sandra Barneda al comienzo de la escena memorable. La toma/meme de La isla de las tentaciones que ha cautivado al mundo.

-¿Lo quito?

-No -musita con un zapateo febril.

El concursante se contradice. Quiere y no quiere ver a su novia acostándose con otro. Ansía la claridad pero teme la quemadura. Al fin vence la cabeza, fiel a la sentencia que abre la Metafísica de Aristóteles: «Todos los hombres desean por naturaleza saber».

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17 febrero, 2025 · 8:17