Archivo de la etiqueta: Cortesías

Sexando a Ciudadanos

Nueva política, viejo bipartidismo.

Nueva política, viejo bipartidismo.

Dice Albert Rivera que no tiene ningún sentido que le pregunten si pactará con azules o con rojos porque ese modelo binario está agotado. Pero si fuera cierto que está agotado, nadie se lo preguntaría. De hecho, con Podemos en franco repliegue hacia su marginalidad primigenia, esa pregunta es la única que importará en España de aquí a diciembre, y todo el trabajo de Rivera hasta entonces consistirá en blindar su retórica indefinición para captar el voto de ambos caladeros por el procedimiento de lanzar medidos pellizcos a unos y a otros. Veamos un ejemplo canónico, este de ayer mismo: «El PP ya no tiene proyecto político para España y el PSOE tiene 17».

El hecho de que parezca tan imaginable un pacto de gobierno de Ciudadanos con el PP como con el PSOE es la primera originalidad del partido naranja, pero Rivera debe saber que en España la originalidad no suele tener premio sino castigo. Lo cierto es que ya no disimula que le tira más el pacto andaluz que el madrileño: que Pedro Sánchez se le antoja un candidato más apoyable que Mariano Rajoy, aunque no sabemos si menos que Soraya o que Feijóo: lo dirá la diferencia de votos.

Así que el votante conservador o liberal cabreado con Rajoy sospecha que C’s usará su papeleta para investir a Sánchez, con lo que o se refugia en la abstención y en la lectura resignada de Marco Aurelio o retorna al redil pepero no con una pinza en las narices sino con un traje antiébola. A explotar esa suspicacia ya se está aplicando Javier Maroto en radios y teles: C’s es de centro-izquierda, no es de fiar. Hemos sido malos pero sabéis que os queremos: volved a casa.

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Cortesías de Ricardo F. Colmenero e Itxu Díaz

Entrevista al hilo de La granja humana que me hace Luis Reguero en Culturamas

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19 octubre, 2015 · 14:29

¡Arropen al imputado!

Imputación mesiánica.

Imputación mesiánica.

Puestos a arropar a un imputado yo habría elegido a Messi, que seguramente ha procurado a los catalanes más felicidad -y de mejor clase- que Mas. Pero vaya, cada alcalde arropa a quien quiere. Que normalmente coincide con el propietario del dedo que le mete en las listas.

Hay imputados e imputados. Recuerdo que la mujer de Urdangarín, a la sazón Infanta de España, desfiló para los ‘flashes’ sobre la rampa mallorquina con una sonrisa serena y en altiva soledad. Luego declaró durante seis horas ante un juez bastante menos inclinado a la deferencia que quien ayer tomó declaración, durante una hora y diez minutos de procedimiento rutinario, a don Artur. La aristócrata de sangre no se hizo acompañar de cortesanos para afrontar el paseíllo de la deshonra, y en todo caso nadie dijo entonces que sentando a una infanta en el banquillo corríamos el riesgo de fabricar monárquicos; el libertador de palo, en cambio, incapaz de sostener ni la propia dignidad de víctima solitaria que reivindica, llamó a filas a su ejército desarmado de Cataluña -en número de dos mil, entre tropa y marinería- para escenificar su particular 1714 frente a un señor en puñetas. Es la paradoja del independentista: a la hora de la verdad, no sabe obrar por sí solo.

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Cortesías de Casimiro, Raúl del Pozo y Luis Martínez

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16 octubre, 2015 · 10:34

Español, perdonadme

El carnero de la Legión se llama Pablo. Nadie extrañó a su tocayo Iglesias.

El carnero de la Legión se llama Pablo. Nadie extrañó a su tocayo Iglesias.

El autoodio español alcanza tal refinamiento con el correr frustrado de los siglos que ha devenido nota definitoria de nuestra identidad. Lo antiespañol es parte fundamental de lo español como lo es el castellano. Hay pruebas cotidianas, pero en días como ayer la esencia antiespañola desborda el vaso sentimental de España.

No nos referimos ahora a la rampante españolada que con sus pellas perpetraron Mas, Urkullu y Barkos, no por acostumbrada menos infantil. Ni al retorno al ‘postureo’ antisistema del demediado Iglesias, de quien hemos descartado demasiado rápido que se negara a asistir al desfile porque no le dejaban abrirlo, a lomos de una llama andina, ataviado como un Bolívar. O porque sencillamente no tiene traje, estadio político ya superado por Kichi. Sobre Colau, por piedad, callemos.

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Me entrevista mi generosa Anna María Iglesia por La granja humana

Comentario en vídeo para COPE del días después de la Hispanidad, y sus complejitos

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13 octubre, 2015 · 10:40

Charlando sobre fútbol y letras con Hughes

El vídeo completo de nuestra charla, cortesía de la Fundación Manuel Alcántara y moderada por Rafa Porras, en el marco incomparable de Málaga:

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2 octubre, 2015 · 10:42

Los chicos del coro

Anna Gabriel, en cuya camiseta figuran los engranajes de su mente.

Anna Gabriel, en cuya camiseta figuran los engranajes de su mente.

Nadie se está tomando en serio la propuesta de presidencia coral formulada por una dama de la CUP que responde al arcangélico nombre de Anna Gabriel. Los más sutiles dicen que es un globo sonda; los menos, que es un globo sin más, marihuanero. Pero lo cierto es que se veía venir. Después de la singularidad, la fiscalidad y la ordinalidad tenía que llegar la coralidad: un ‘govern-castellet’, una superación folclórica y asamblearia de lo institucional que jubila la concepción monoplaza del poder -ese arcaísmo, propio de la era de la responsabilidad individual- e instaura el jardín de infancia horizontal, el corro de la patata soberana, el achupé ejecutivo.

Sucede que Anna Gabriel es la ‘número dos’ de lo suyo, lo cual significa que hay un ‘número uno’ y un ‘número tres’, e incluso un ‘número cuatro’ y un ‘número cinco’, y así seguido hasta el décimo diputado cosechado por la CUP el 27 de septiembre. El Sistema prueba su intrínseca perversión forzando al asamblearismo más sonrosado a formar en áspera jerarquía, e incluso a pelearse por figurar más alto en la papeleta, ya que ni siquiera Adán está libre de Caín. La CUP aparece así como un partido fundamentalmente paradójico que combina la quechua con el escalafón, se declara internacionalista pero le obsesiona la aldea, aúlla contra el capital mientras pacta con la burguesía y predica la insumisión sin dejar de ejercer el poder legislativo. No puede sorprender por tanto que en el zapatero ideológico de David Fernández convivan las polainas decimonónicas con las sandalias posmodernas.

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Entrevista en bruto (nunca mejor dicho: sin editar) con los chicos de Resaca Cultural, que me consideran un «personaje de derechas» seguramente por la única razón de que no soy un personaje de izquierdas.

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2 octubre, 2015 · 10:26

Un almuerzo con Alcántara

El primer deber del articulista de raza es la amenidad. Y en Alcántara sigue intacta.

El primer deber del articulista de raza es la amenidad. Y en Alcántara sigue intacta.

Aquí mi almuerzo en una terraza de Málaga con Manuel Alcántara, leyenda viva del articulismo patrio, último eslabón de la cadena dorada que conecta con Larra, Ramón, Camba, Ruano y Umbral. Me acompañaban mis camaradas Hughes (ABC), Teodoro León Gross (El Sur) y Rafa Porras (El Mundo Málaga). Lo más memorable, creo, fue la fuerza inesperada con que me apretó en el abrazo de despedida, que me dejó temblando un poco. Grande, maestro. Vuelvo pronto.

Me entrevista Gonzalo Gragera para Revista de Letras

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1 octubre, 2015 · 13:33

Estimado don Mariano:

«Estimado amigo…»

He leído el libro que me regaló: ‘Fuego y cenizas’, de Michael Ignatieff. Lo encontré en un paquete a mi nombre una mañana en la redacción de EL MUNDO, junto con una nota manuscrita en la que usted me revelaba que estaba dedicando su asueto galaico, entre otras cosas, a leer mi libro: ‘La granja humana’ (Ariel). En la nota además emitía un juicio de valor, no desprovisto de laconismo: «Me gusta. Está bien». No voy a decir que me conmovió, pero valoré especialmente su gesto, tanto más por cuanto se trata de un libro cuya portada lo representa a usted caricaturizado con facciones de cerdo. Yo no la diseñé, debo puntualizar, pero ahora corroboro esa mítica capacidad de encaje de la que hablan todos; la correosa pasta de resistente que lo vuelve a usted tan inmune a la prensa como a sus compañeros de partido.

En todo caso no todos los días un ciudadano europeo intercambia libros con su presidente, y le reconozco que su nota -con ese elegante membrete institucional- orla el corcho de mi habitación, bien que tampoco juraría que su puja en Sotheby’s convocara un entusiasmo equiparable al que el otro día alcanzó una letra de los Beatles.

Si mi ensayo encierra críticas creo que razonadas a su mandato, el que usted me envió abunda en la naturaleza caníbal de la política a través de la experiencia de un brillante intelectual pero un político fracasado. Ignatieff es un politólogo de Harvard que, como Vargas Llosa en Perú o Norman Mailer en Nueva York, fracasó con estrépito cuando pretendió llevar su pulida teoría a la siempre fangosa realidad, en su caso aspirando al puesto de primer ministro de Canadá por el Partido Liberal, equivalente a la socialdemocracia europea. Según avanzaba en la lectura empecé a sospechar que usted quería hacerme llegar este mensaje por autor interpuesto: «Es fácil dar consejos desde la barrera, amigo, como hacéis sin parar los columnistas; pero esto de la política es un pifostio incalculable en el que ninguno de vosotros duraría una semana». Más o menos. Y la verdad es que estoy de acuerdo con la apreciación.

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Reseña en Aceprensa de La granja humana

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11 septiembre, 2015 · 11:41

Un siglo de ‘La metamorfosis’

«Cuando Gregorio Samsa despertó…»

Aquí nueva entrega de El Parnasillo, conmemorando los 100 años de la publicación de La metamorfosis, del bueno de Kafka. Como tenía a don Víctor García de la Concha compartiendo estudio, la sección ha quedado un poco corta, así que el análisis kafkiano continuará la semana que viene.

Reseña excesivamente generosa de La granja humana a cargo de mi querido Adolfo Torrecilla, que fue la primera persona que me empleó como periodista; en concreto para escribir reseñas literarias, a mis tiernos 19 años.

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10 septiembre, 2015 · 14:03