
No es verdad que afrontemos el fin de la abundancia, según aseguró Macron. No al menos de la abundancia material. Quizá el presidente francés, que no es ningún idiota, quiso decir otra cosa. Quizá quiso decir que afrontamos el fin del significado que asociábamos a la abundancia. A la oportunidad de alcanzar algo -o a alguien- que antes pasábamos muchos días pretendiendo.







¿Imagino que la sustitución de ‘memoria’ por ‘imaginación’ será un lapsus calami? si no, me parece maravilloso; hace no mucho tiempo cuestionaba aquí el uso de ‘memoria’ que me parecía más justamente eso, ‘imaginación’. Por supuesto la imaginación tiene malos usos, pero eso es verdad de la voluntad y el entendimiento ¿No han tropezado con un uso desconfiado de ‘voluntarioso’? ¿Y que decirles del uso anglófilo de ‘inteligencia’ como ‘propio del espionaje’? Es lindo el uso metanómico (Por favor, nada de Lacan aquí) de ‘imaginación’ por ‘memoria’: la memoria sopla donde quiere. Imagínense el uso hebreo de la palabra aljibe o cisterna o pozo (mi favorito es el Nacar-Colunga ‘alibe’) como homonímica de ‘esperanza’. Mi pediatra tenía en la sala de espera una copia del cuadro de Murillo sobre el siervo de Abraham enviado a buscar a Raquel justamente junto a un pozo ¿Era judío el hombre? Seguramente cuando María, atendiendo el homenaje en el pesebre, conservabat omnia verba, lo hacía memorizando/imaginando lo pasado y lo por venir.