
Entre los signos que manifiestan un nuevo renacimiento de la fe entre nosotros suele citarse el disco de Rosalía, la película de Alauda Ruiz de Azúa y el premio Princesa de Asturias del filósofo católico Byung-Chul Han; pero inexplicablemente nadie ha mencionado todavía el papel determinante de Pedro Sánchez en la revigorización de la creencia. Desde Tertuliano, apologeta cristiano del siglo II que no ocultó a los romanos la irracionalidad de su credo sino que la reivindicó («Credo quia absurdum»: «Creo porque es absurdo»), nadie había exigido un salto de fe parecido a sus correligionarios.







Leyendo el libro de su colega Ignacio Peyró sobre sus inicios en el resbaladizo mundo del periodismo, incluyendo su etapa de escritor de discursos rayoiyanos, uno se pregunta que moverá a su ventrilocuado a intentar, otra vez, hacernos creer que hay vida en Marte. ¿Por qué? Como decía una canción del original de esa película, ‘Wicked’/’El mago de Oz’ que se promociona en los márgenes de su artículo , ‘Because’. ¡Pero por qué qué! Bueno, como en la canción homónima de John Lennon que ahora sabemos que contaba un subidón de heroína, (Como en la similar ‘Happiness is a warm gun’, el autor se retrotrae a un mito de la infancia, en éste caso una tira cómica de Schulz), no hay por qué. Ud que es un buen muchacho podría intentar convencer a Peyró de que persuada a su patrón de que publicar libros inútiles no es buena idea.