
Usted habrá visto el embarazoso vídeo en que Miss Cataluña improvisa una disertación sobre el problema de la natalidad y termina abonando un arraigado prejuicio contra la inteligencia de las bellas. Como todavía hay más feos que guapos (por poco tiempo, al ritmo que proliferan los gimnasios y los bonos para clínicas estéticas), el vídeo no tardó en viralizarse. Lara Doval ha aclarado después que no oyó «natalidad» sino «notabilidad», y salió del paso recurriendo al manual del tertuliano flotante: esbozando pros y contras, debilidades y fortalezas, no es menos cierto pero no obstante sin embargo. Un desastre del que se ha repuesto con elegancia y prontitud, invocando el orgullo de su familia.







¿Eran conjunciones adversativas o concesivas esos ‘y con todo’ ‘aún así’ y demás mandanga con que los preceptores de prosodia (vergüenza me daría a mí) aconsejaban trufar nuestros escritos o similares? Pienso en misses bien potentes -la primera señora de Palomo Linares- que bien se libraban de caer tan bajo ¿Y vos, moderador de tertulias, tenés una sala de tormentos que mostrar a los invitados para que se corten? Pues ya va siendo hora