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Entrevista a Arturo Pérez-Reverte

El más leído de nuestros novelistas no habla nunca de escribir novelas: habla de hacerlas, con orgullo fabril. Esa consumada artesanía se aquilata ahora con El problema final, la feliz incursión en el género detectivesco clásico de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951), que enreda al lector en un juego perverso y elegante de la mano de un Holmes conradiano y un Watson español. Una novela magnética, técnicamente perfecta, que envasa la nostalgia no como una queja amarga sino como un aroma delicioso. Un retorno a la inocencia.

Todo escritor tiende a pensar que su último libro es lo mejor que ha escrito. ¿Cuál es su listón interior, esa obra de referencia con la que se mide cada vez que se pone a escribir una nueva?

Una novela corresponde a un momento y a una intención. No hay mejor novela como tal: cada una responde a lo mejor que puedes o quieres hacer en un momento dado. El club Dumas (1993), por ejemplo, es una buena novela. El pintor de batallas (2006) es mi novela, digamos, más seria, más densa, más importante como novela. Pero cada novela me pide el momento en el que está escrita, así que no puedo decir si una es mejor o peor. Quizá mejor técnicamente sí, pero tu mejor novela no es tu última novela. Hay autores que están muertos y no lo saben, los mataron los lectores o ellos mismos se suicidaron hace años y no se dan cuenta. Por eso es tan importante estar pendiente de los lectores. Pero no de los amigos, que nunca te dicen la verdad. Hay que salir fuera, mirar librerías, no encerrarte, mirar cómo te ven y darte cuenta de cuándo el lector, que es el juez auténtico, empieza a aburrirse de ti. Cuando un escritor dice «Oye, es que a mí el público me da igual», o miente o no se entera. Porque el público es tu espejo. Aunque el lector de verdad no enjuicia una novela sino una obra en su conjunto.

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18 septiembre, 2023 · 13:50

Tezanos no es nombre de cisne

Ningún poeta se atrevería a comparar a José Félix Tezanos con un cisne, porque los cisnes son símbolos de la gracia que según Ramón nacen de la nieve caída en el lago, mientras que el CIS de Pepefé es una broma nacida del moho acumulado en la fontanería de Ferraz. Ahora bien, si es verdad que los cisnes cantan cuando mueren, entonces el canto del cisne tezánico pone un coherente chimpún a su desvergüenza. ¿Alguien esperaba otra cosa de su última encuesta? Feijóo, que es más de prosa que de poesía, ha dicho que espera no tener que cesarle: confía en que presente voluntariamente su dimisión en cuanto su hagiografiado abandone Moncloa. Y lo hará, porque Pepefé no es un sociólogo común sino un sociólogo enamorado, y el amor por definición singulariza drásticamente el objeto de nuestra atención. El CIS de Tezanos no pulsa la opinión de la sociedad sino la de un solo hombre, íntimo momento en que el pulso de Pepefé se acelera con ternura. El día que no sienta el pulso político de Pedro, el CIS de Tezanos expirará por causas naturales. Solo que haciendo el ganso mejor que el cisne.

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18 julio, 2023 · 10:07

Líquido pétreo

La campaña se está desarrollando de tal manera que los españoles empiezan a dudar no de la derrota de Pedro Sánchez sino de su existencia. ¿Es Sánchez un candidato real o un ente de ficción? ¿Hay un partido bajo cuyas hipotéticas siglas se presenta? ¿Hemos descartado demasiado rápido la escalofriante conjetura de que nos haya gobernado un holograma los últimos cinco años? Los fantasmagóricos estertores del sanchismo justifican la formulación de todas estas inquietudes, y mientras no se resuelvan Feijóo debería abstenerse de seguir cuestionando la credibilidad presidencial, porque no hay derecho a reclamar ética de los espectros. Solo estética.

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16 julio, 2023 · 22:17

Feijóo en campaña

Dicen que los gallegos tienen una conciencia más aguda del paso del tiempo. Quizá por eso se obsesionan con la muerte o se entregan a la morriña o escriben versos melancólicos mientras oyen llover. Quizá por eso se les da bien la política, que a menudo no es otra cosa que la atinada administración de los tiempos: el don de la oportunidad.

Alberto Núñez Feijóo es un hombre que ha sabido esperar. Esperó para llegar a la paternidad, a la afiliación al PP, a la presidencia del PP. También ha esperado mucho a darse a conocer a los españoles más allá de Galicia. Tanto que pese a cuatro mayorías absolutas acaba de destaparse como una estrella emergente de la televisión nacional, primero en El Hormiguero y después en el debate. En ambos espacios causó sorpresa a propios y a extraños.

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12 julio, 2023 · 8:27

Efectivamente, Feijóo no es Sánchez

La entrevista de Feijóo en El Hormiguero comenzó bajo una enorme tensión: la posibilidad terrible de que Pedro Sánchez irrumpiera en cualquier momento con unas gafas, llamando Pabliño al presentador y silbando la melodía de Verano azul. Su afán de foco ha alcanzado tal grado de paroxismo que no hay en este instante ningún podcast universitario a salvo de una llamada personal de La Moncloa.

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30 junio, 2023 · 8:41

Pedro no fue a divertirse a El Hormiguero

Puesto que es imposible imaginar a un robot divirtiéndose, todos nos preguntábamos a qué iba Pedro Sánchez a El Hormiguero. Las malas lenguas de la burbuja antisanchista me apuntarán que a mentir, que eso es lo único que le divierte, pero yo niego rotundamente esa posibilidad. Sánchez no se divierte mintiendo, como los gallos no se divierten cacareando ni las vacas mugiendo: el cuervo grazna, el elefante barrita, la pantera himpla y Pedro miente. Es su naturaleza. Pedro lo llama rectificar, pero eso también es mentira.

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28 junio, 2023 · 7:10

Silvio no contó con la muerte de Berlusconi

La muerte de Silvio Berlusconi es el mayor escándalo de una vida fecunda en escándalos que solo respetó una ley: la de que el espectáculo debe continuar. Entre el pacto fáustico y la comedia del arte, el condotiero milanés se reinventó tantas veces que nos acostumbramos a creer que no moriría. Morirse era un acto troppo vero para farsante tan consumado. Su poder mediático lo resguardaba de la muerte política; su imperio empresarial lo protegía de la muerte civil; su habilidad política lo alejaba de la muerte judicial. Como magnate del fútbol avivaba el calor del pueblo y como adicto al quirófano conjuraba el acecho de la biología. Su fin traciona la premisa básica del berlusconismo: se trata de sobrevivir a cualquier límite.

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13 junio, 2023 · 7:07

Telecinco se salva salvándonos de Sálvame

Las redes han reaccionado al final de Sálvame con eufórica unanimidad. No siendo España país para unánimes, que izquierda y derecha tuiteras detestaran por igual el programa más seguido de la televisión nos obliga a ensayar tres hipótesis no necesariamente incompatibles. Primera, que las razones de la cancelación son tan económicas como morales; es decir, que la nueva dirección de Telecinco se salva a sí misma salvándonos a todos de un Sálvame que perdía audiencia. Segunda, que los espectadores de Sálvame no estaban en Twitter. Y tercera, que los españoles de izquierdas y de derechas no son tan distintos como sus representantes políticos pretenden.

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9 mayo, 2023 · 10:09