
En el salón familiar de los Calviño, al pie del árbol, ha aparecido una presidencia del Banco Europeo de Inversiones y la todavía vicepresidenta ha vuelto a ser niña. Una nueva candidez le alumbra el rostro, una risa cascabelera interrumpe sus entrevistas y hasta ve guapa a Yolanda Díaz. No es para menos: se trata de la única española que va a cuadruplicar su sueldo por perder de vista a Pedro Sánchez. Ni Frank Capra habría imaginado navidad tan redonda. Los niños de San Ildefonso componen un coro trágico griego al lado de doña Nadia, que debería cantar el gordo este año con más autoridad que nadie.













