Archivo de la etiqueta: humanismo o muerte

Del amor en los tiempos del vacío y la abundancia

No es verdad que afrontemos el fin de la abundancia, según aseguró Macron. No al menos de la abundancia material. Quizá el presidente francés, que no es ningún idiota, quiso decir otra cosa. Quizá quiso decir que afrontamos el fin del significado que asociábamos a la abundancia. A la oportunidad de alcanzar algo -o a alguien- que antes pasábamos muchos días pretendiendo.

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20 diciembre, 2025 · 11:20

El estanquero de Alá

Antes de dirigirse hacia el tirador, a Ahmed al Ahmed se le oyó decir: «Voy a morir, díganle a mi familia que he bajado para salvar la vida de unas personas». Si preguntáramos al héroe de Bondi Beach quién le mandó bajar a morir por un puñado de desconocidos, siendo padre de dos niñas a las que iba a dejar huérfanas, quizá respondería que escuchó la llamada de Alá. Pero si preguntásemos al terrorista al que Ahmed logró inmovilizar, quizá respondería que también oyó la voz divina. Solo que a él lo llamaba a la guerra santa contra los perros judíos mientras que a Ahmed, musulmán como él, lo invitaba a dar su vida por esos enemigos ancestrales del islam que celebraban Janucá en la playa. ¿Quién se comportó entonces como un buen musulmán?

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16 diciembre, 2025 · 18:18

Las raíces del futuro

Si la nostalgia es la pasión de nuestro tiempo será porque nuestro tiempo ofrece menos futuro que pasado. Y si los políticos hoy ganan elecciones prometiendo recuperar lo perdido será porque así lo siente una mayoría de ciudadanos, sea cierto o no. Siempre se ha dicho que el control de los tiempos es la habilidad crucial que franquea el acceso al poder del político astuto; y siempre se ha dicho que las campañas electorales nunca deben versar sobre lo que ya se ha hecho sino sobre lo que se va a hacer. La manera poética de resolver la promesa contradictoria de otro ayer la formula Eliot en los versos inaugurales de su célebre cuarteto: «Tiempo presente y tiempo pasado / se hallan quizá presentes en el tiempo futuro / y el tiempo futuro dentro del tiempo pasado«.

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10 diciembre, 2025 · 18:42

Alfonso Ussía o el contagio de la alegría

Mi padre irrumpiendo en el salón con la carcajada todavía en la boca y en la mano derecha el ABC doblado por la página donde firmaban Mingote, Campmany y Alfonso Ussía: «¡Es genial, es genial!». Esta es la primera imagen que consta en mi memoria biográfica de lector de columnas, que es lo que uno ha sido más cabalmente la mayor parte de su vida. Consumir columnas con temprana fruición es la única manera de terminar escribiéndolas, pero por entonces yo ignoraba mi destino. Yo, como mi padre, me limitaba a leer y a reír. Y a esperar la próxima columna como una promesa cierta de que volvería a reír leyendo. Quizá el propósito más noble de este oficio no deba aspirar a nada más. Ni a nada menos.

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6 diciembre, 2025 · 9:42

Una visita a Silos

Se abre el portón de la abadía milenaria y en el umbral se recorta la menuda figura de Dionisio. Del hábito negro emergen unas manos nerviosas en las que tintinea el manojo de llaves. Me estudia con ojos serios y de pronto sonríe.

-Sígueme, que te enseño esto. Si quieres cambiarle el agua al canario, es ahí a la derecha.

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2 diciembre, 2025 · 21:02

Cuando la política nos aburría

Hasta la invención del smartphone la política era un lugar razonablemente inaccesible. No solo eso: también era afortunadamente indeseable. Un pasatiempo aburrido del que se ocupaban periodistas especializados en trance de divorcio, académicos desertores del claustro, víctimas de la selección natural en las pistas de baile y aquel delegado de clase con gafotas de carey que quería seguir siéndolo de mayorcito, más la porción habitual de fanáticos y pícaros. La política atraía solo a cuñados bajo sospecha y sociópatas por diagnosticar, y gracias a eso los políticos se permitían no romper en populistas desorejados. Los portavoces parlamentarios podían incluso hacer su trabajo pensando en las necesidades reales del país a medio plazo, no en la inmediata satisfacción de los instintos tribales del espectador. Porque la atención social no estaba precisamente puesta en el trámite de enmiendas a un proyecto de ley, ni la vida política era una sesión continua de zascas telerreales seleccionados por el algoritmo para alimentar la burbuja ideológica de cada dueño de un smartphone. Se tenía confianza en que unos presupuestos terminarían aprobándose. Y quizá gracias a que nadie miraba mucho se terminaban aprobando.

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12 noviembre, 2025 · 20:47

¿Sabemos seguro quién es Isabel Preysler?

Cuando este pobre hablador vino al mundo, Isabel Preysler ya llevaba mucho tiempo siendo Isabel Preysler. Y cuando alcancé eso que los penalistas codificaron como uso de razón, la Preysler no solo seguía siéndolo sino que había redoblado su preysleridad. Después han pasado los años, las hojas del calendario de la vida han ido alfombrando las melancólicas aceras de nuestra memoria y en el lúcido umbral de la madurez constatamos que el mundo es distinto, que las cosas han cambiado, que las personas son otras… salvo Isabel Preysler. Ella es el eje inmóvil en torno al cual giran los polos achatados de este globo cósmico donde se consumen los oscuros deseos de los hombres y las luminosas siluetas de las mujeres.

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26 octubre, 2025 · 18:49

¿Se están haciendo franquistas nuestros jóvenes?

Hace semanas leí una noticia alarmante en un periódico de progreso. Al parecer se está produciendo un violento giro a la derecha entre nuestros jóvenes y adolescentes. Alumnos nacidos entrado el siglo XXI manifiestan una cada vez más desinhibida nostalgia de Franco. El reportaje se nutría de testimonios de pedagogos aterrados, inconsolables, casi dispuestos a seguir la senda barbitúrica de Stefan Zweig con tal de no ver el triunfo inexorable de Hitler. El texto resultaba enternecedor. Hace tiempo que el progresismo se solapa con el alarmismo -cuando no directamente con el apocalipsis-, pero esta noticia me pareció particularmente entrañable, singularmente obtusa.

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22 junio, 2025 · 18:11