Archivo de la etiqueta: fascismo son los otros

El típico chaval conflictivo

MERKEL  CAMERON Y OTROS LIDERES DE LA UE SE INTERESAN POR LA AGRESION A RAJOY

Navidad.

Otra ventaja del periódico es que puede tomarse su tiempo para titular con exactitud que fue un joven de extrema izquierda el que agredió al presidente del Gobierno, mientras las redes sociales y las televisiones engordaban su historia particular de la infamia. Primero madrugaron la palabra bofetada, de tierna connotación reeducativa, y no crochet de izquierdas a traición, que es el nombre técnico. Después deslizaron esquizofrenia, con su atenuante matiz compasivo. Por último, los patrulleros de progreso se aplicaron a señalar al imprudente que vinculase la indecencia verbal de Sánchez con el puñetazo físico en Pontevedra.

Esa causalidad resulta tan infundada y torticera como la cuca equidistancia de Oriol Junqueras -tiene mérito equidistar siendo bizco- cuando, interpretando el sentir de una indigerible cantidad de izquierda política, mediática y tuitera, afirmó que condena toditas las violencias, incluyendo los desahucios y los despidos. Hay un abismo metafísico y moral entre despedir a un trabajador y hostiar a un presidente, y que Junqueras y miles de españoles más aún no lo entiendan certifica el fracaso de generaciones enteras de maestros. La agusanada psique del podemita Urban -declaró cuando Bataclan que hay moritos suburbiales que no ven más salida que inmolarse- volvió a asomar el miércoles, al menos hasta que se supo que el fascista antifascista provenía de familia de cuna meneada.

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Al hilo del tabarrón galáctico de Star Wars, traemos a los grandes autores de ciencia-ficción al Parnasillo

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18 diciembre, 2015 · 11:48

El puente de Spielberg

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Tom Hanks, como el idealista letrado Donovan.

Spielberg ha entregado nada menos que una película de Spielberg, gesta que probablemente hoy sólo esté al alcance de Spielberg. Sin ser redonda, El puente de los espías abunda en momentos memorables.Uno de ellos nos presenta al abogado Donovan -nuevo Atticus Finch del garantismo judicial- respondiendo así al agente Hoffmann de la totémica CIA, quien le intimida para que viole el secreto de confidencialidad en aras de la seguridad nacional, madre de todos los pretextos despóticos:

– Usted se apellida Hoffmann. De origen alemán. Yo soy Donovan, de origen irlandés. ¿Sabe usted lo que hace que ambos seamos americanos? El reglamento.

O sea, la Constitución. En la película, Donovan se queda solo defendiendo aquel sencillo axioma que insiste en que sin ley no hay libertad: los periódicos, los policías, los jueces y hasta su esposa se muestran incapaces de entender que la superioridad moral del estilo de vida americano sobre el soviético emana precisamente de la observancia estricta del reglamento. Sobre el puente de Spielberg se canjean espías pero no principios: no hay equidistancia posible, y si la CIA queda retratada en su legendaria arbitrariedad es porque el antiamericanismo es el hijo autocrítico del americanismo más noble (aún esperamos una peli castrista anticastrista). Se dice que el comunismo se derrumbó por el efecto publicitario de la industria de consumo; pero la famélica legión del Telón de Acero tenía sed de libertad, no sólo de Coca-Cola.

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Comentario en COPE sobre el comedero de patos o debate Sánchez-Rajoy

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15 diciembre, 2015 · 11:29

Utopía y hambre

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Revolussssssiónnn.

En carta de 1858 a su amigo Engels, describe Marx a Simón Bolívar como «el canalla más cobarde, brutal y miserable». Y desmonta la épica del Libertador añadiendo: «La fuerza creadora de los mitos, característica de la fantasía popular, en todas las épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es Bolívar».

A Marx le había encargado un editor de Nueva York un artículo sobre Bolívar que resolvió sin concesiones a la figura del héroe, al que pinta como un traidor rencoroso que huye el primero en las derrotas, permite largos saqueos en las victorias y conspira contra su rival Piar porque le llamaba «el Napoleón de las retiradas». Piar fue fusilado y Bolívar siguió persiguiendo su sueño de una gran dictadura sudamericana.

Nos conmueve leer a Marx cargando contra la mitomanía bolivariana que su propia obra sustenta aún hoy en Latinoamérica. Es como leer a Freud cargando contra la verborrea de los psicoanalistas argentinos. Lo cierto es que el marxismo lleva siglo y medio peleándose con la realidad y perdiendo siempre, con el agravante de que sus derrotas las pagan en piel poblaciones enteras inmoladas sobre el altar chorreante de la igualdad: la diosa más sanguinaria que el mundo ha conocido.

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8 diciembre, 2015 · 13:23

Cualquier día muere Franco

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Pinta de muerto tiene, pero no hay que confiarse.

El día menos pensado se muere Franco y vamos a tener una desgracia. Convendría que este país se fuera preparando para el hecho simbólico -del biológico se cumplen hoy 40 años ya- de su desaparición, porque hasta ahora no hemos sabido conducirnos sin invocar cada día su vivificante recuerdo. Hay que reconocer que Franco legó muchas instituciones duraderas -los pantanos, el CSIC, la ‘Complu’, la seguridad social, la paga extra- pero la más consistente de todas ellas ha sido sin duda el antifranquismo. A los que nacimos con Felipe en La Moncloa nunca dejará de sorprendernos la falta de puntualidad de los antifranquistas, que proliferaron mayormente a partir de 1975. Cuando ya su misión se la había madrugado la madre naturaleza.

El físico de Franco ocupaba más bien poco espacio, pero su nombre goza de una lustrosa sobrerrepresentación. Los patios de los colegios de los noventa todavía se dividían entre rojos y fachas, y a poca tele que se vea en sus casas sospecho que los niños de ahora continúan blandiendo la misma pasión taxonómica, pues los viejos hábitos tardan en morir, cantaba Jagger, y en España tardan más. Celta o ibero, cristiano viejo o judaizante, culé o vikingo: nuestra idiosincrasia se antoja fatalmente binaria, y que no venga nadie con sutilezas centristas. Por eso quizá el discurso contra azules y rojos de Rivera le llega demasiado pronto a nuestro entrañable electorado.

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20 noviembre, 2015 · 10:39

Sexando a Ciudadanos

Nueva política, viejo bipartidismo.

Nueva política, viejo bipartidismo.

Dice Albert Rivera que no tiene ningún sentido que le pregunten si pactará con azules o con rojos porque ese modelo binario está agotado. Pero si fuera cierto que está agotado, nadie se lo preguntaría. De hecho, con Podemos en franco repliegue hacia su marginalidad primigenia, esa pregunta es la única que importará en España de aquí a diciembre, y todo el trabajo de Rivera hasta entonces consistirá en blindar su retórica indefinición para captar el voto de ambos caladeros por el procedimiento de lanzar medidos pellizcos a unos y a otros. Veamos un ejemplo canónico, este de ayer mismo: «El PP ya no tiene proyecto político para España y el PSOE tiene 17».

El hecho de que parezca tan imaginable un pacto de gobierno de Ciudadanos con el PP como con el PSOE es la primera originalidad del partido naranja, pero Rivera debe saber que en España la originalidad no suele tener premio sino castigo. Lo cierto es que ya no disimula que le tira más el pacto andaluz que el madrileño: que Pedro Sánchez se le antoja un candidato más apoyable que Mariano Rajoy, aunque no sabemos si menos que Soraya o que Feijóo: lo dirá la diferencia de votos.

Así que el votante conservador o liberal cabreado con Rajoy sospecha que C’s usará su papeleta para investir a Sánchez, con lo que o se refugia en la abstención y en la lectura resignada de Marco Aurelio o retorna al redil pepero no con una pinza en las narices sino con un traje antiébola. A explotar esa suspicacia ya se está aplicando Javier Maroto en radios y teles: C’s es de centro-izquierda, no es de fiar. Hemos sido malos pero sabéis que os queremos: volved a casa.

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Cortesías de Ricardo F. Colmenero e Itxu Díaz

Entrevista al hilo de La granja humana que me hace Luis Reguero en Culturamas

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19 octubre, 2015 · 14:29

¡Arropen al imputado!

Imputación mesiánica.

Imputación mesiánica.

Puestos a arropar a un imputado yo habría elegido a Messi, que seguramente ha procurado a los catalanes más felicidad -y de mejor clase- que Mas. Pero vaya, cada alcalde arropa a quien quiere. Que normalmente coincide con el propietario del dedo que le mete en las listas.

Hay imputados e imputados. Recuerdo que la mujer de Urdangarín, a la sazón Infanta de España, desfiló para los ‘flashes’ sobre la rampa mallorquina con una sonrisa serena y en altiva soledad. Luego declaró durante seis horas ante un juez bastante menos inclinado a la deferencia que quien ayer tomó declaración, durante una hora y diez minutos de procedimiento rutinario, a don Artur. La aristócrata de sangre no se hizo acompañar de cortesanos para afrontar el paseíllo de la deshonra, y en todo caso nadie dijo entonces que sentando a una infanta en el banquillo corríamos el riesgo de fabricar monárquicos; el libertador de palo, en cambio, incapaz de sostener ni la propia dignidad de víctima solitaria que reivindica, llamó a filas a su ejército desarmado de Cataluña -en número de dos mil, entre tropa y marinería- para escenificar su particular 1714 frente a un señor en puñetas. Es la paradoja del independentista: a la hora de la verdad, no sabe obrar por sí solo.

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Cortesías de Casimiro, Raúl del Pozo y Luis Martínez

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16 octubre, 2015 · 10:34

El fascismo de la frivolidad

El último grito en moda refugiada.

El último grito en moda refugiada.

Un fotógrafo de moda húngaro llamado Norbert Baksa factura un reportaje gráfico en el que una modelo se viste o se desviste a la última frente a las mismas vallas bajo las cuales se arrastran los refugiados sirios en su lucha por la vida. La inocente maniquí, ciertamente inanimada, pariente intelectual de esa miss que extraña una vida bajo la Segunda Guerra Mundial, compone su mejor rictus de compunción, de víctima de la xenofobia precisamente húngara, en aras de la verosimilitud de la sesión. El trabajo es el trabajo. Y por qué no un estilo refugiado, queridas cazatendencias: reparen en la osadía del look antes de rasgarse las vestiduras.

La noticia, como el astuto Baksa pretendía, genera indignación en las redes sociales, allí donde el genuino sentido moral se revuelca con la hipocresía hasta volverse indistinguibles. Y Baksa, atento, completa el círculo sabido del escándalo mercadotécnico corriendo a justificarse en Twitter: resulta que su obra postula un saludable perspectivismo, persigue «dar cuenta de la complejidad de la situación y abordarla desde diferentes ángulos. ¡Ni a favor ni en contra, sensibilización!»

Ni a favor ni en contra: he ahí, en esa Hungría tan alejada de Cataluña, otro apóstol de la equidistancia. Pero antes de que podamos emitir un juicio moral, lo primero es constatar por enésima vez la bulimia mecánica con que la cultura de masas deglute cualquier esfuerzo contracultural. Que se lo digan a la CUP, un partido antisistema desvelándose hoy por apuntalar al sistema. El altermundismo tan solo ocupa un pasillo más silencioso dentro del supermercado del capitalismo: un lujo moral por el que se paga. No son precisamente baratos los establecimientos de comida orgánica. Para la voracidad del bucle pop, poco importan la camiseta del Che o los botines de la modelo en funciones de falsa refugiada: qué más da. Todo es bueno para el ancho convento de la sociedad de consumo. Si Chiapas ejerció en los noventa de disneylandia comunista para los turistas del ideal rojo, Auschwitz camina inexorable y dramáticamente hacia su conversión en parque temático del dolor: pero de un dolor ya caducado, aséptico, desactivado por el selfie ligero del turista. El pasado 15 de diciembre un terrorista islámico tomó rehenes en un café de Sidney, y en lo que duró el secuestro los viandantes se acercaban con el palo de autofoto en ristre y una sonrisa inmortal en la boca. Cada día se incorporan a Twitter decenas de españoles para los que ETA no es más que un término de comparación con el que ejercitar el más venial de los ingenios: El otoño es ETA, Arbeloa es peor que ETA. Y en este plan.

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El Parnasillo de hoy en COPE: reivindicando a Pemán

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8 octubre, 2015 · 16:11

¡Ha dicho nazi!

«¡No te vayas, Jordi!»

Numerosos analistas que comparten el propósito y los argumentos de Felipe González en su primera epístola a los catalanes discrepan en cambio de su analogía entre el golpe de Estado posmoderno o en diferido que programa Artur Mas y «la aventura alemana o italiana de los años treinta del siglo pasado». González sabe que esa analogía siempre emite un destello demasiado intenso, cegador, que opaca irremediablemente el tono gris apropiado a una argumentación madura. Podría haberla evitado. Y sin embargo sólo se limitó a matizarla añadiendo una adversativa estrictamente formal: «Pero nos cuesta expresarlo así por respeto a la tradición de convivencia de Cataluña».

¿Por qué no se ahorró la analogía totalitaria? Entre las muchas razones que podemos aducir -la conocida facundia del personaje, su irresistible condición de ornato chino, el mero descuido tropical-, no cabe descartar la obvia: comparó el nacionalismo catalán con aquel nacionalismo alemán o italiano porque, objetivamente, presentan elementos comunes: una identidad territorial fuerte, una propaganda ubicua y pública, un líder providencial, una aspiración segregacionista, una concepción excluyente de la cultura propia y, finalmente, un lebensraum de Països Catalans que incluye pedazos homologables de Francia, Aragón, Valencia o Baleares; doctrina del espacio vital que ha sido formulada recientemente por un conseller de Justicia. No tienen en común las juventudes armadas ni las cámaras de gas, por supuesto; pero ya Aristóteles definió la analogía como predicado «en parte igual y en parte diferente».

Sucede que en la opinión pública se ha instaurado la llamada Ley de Godwin, cuyo enunciado reza: «A medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno». Basta invocar a Godwin para cercenar un debate perfectamente pertinente, explotando la vergüenza del hallado reo de analogía hitleriana.

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Teletipo en Servimedia sobre La granja humana

Entrevista en Cope Canarias sobre La granja humana

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1 septiembre, 2015 · 11:01