
Nos quedamos un rato observando el mapa de España y notamos algo raro. Un cambio imperceptible a simple vista porque la vida sigue igual, el domingo acaba con el mismo frío con el que empezó, los críos ya están de vacaciones, a ver si mañana apuramos la tarde para las últimas compras de Nochebuena. Pero si nos fijamos bien en el mapa y miramos abajo a la izquierda, al costado verde por donde España se toca con Portugal, descubriremos con horror algo que no había hasta ahora: es un cráter.













