Archivo de la etiqueta: el nacionalismo es la guerra

No te atrevas a llamarlo generosidad

No te atrevas a llamarlo generosidad. La generosidad no está al alcance de tu boca pobre, es un ideal huido de tus labios de Maquiavelo de bazar. Generosidad es un amigo al que hace tiempo que no vemos, que nos recibe en su cocina con el mandil puesto y una copa de vino. Generoso es el colega que cubre el turno de un compañero enfermo que ni siquiera le cae demasiado bien. Generosos del coraje que da vértigo son el padre que hace guardia junto a la cama de su padre y la madre inevitablemente desvelada hasta que vuelve la hija de la discoteca. Generoso a su manera incipiente y heroica es el muchacho habilidoso que en la eliminatoria del campeonato escolar se queda de portero sin que le toque, y lo es la adolescente popular que incorpora a la tímida irremediable a su círculo confidencial de pequeñas amazonas. Es generoso quien perdona una deuda modesta y quien renuncia a un ahorro laboriosamente acumulado por la necesidad súbita de un pariente no demasiado próximo. Nunca olvidamos la generosidad primera de quien compartió aquel bocata riquísimo en el patio. Y siempre recordaremos pesarosos el día aciago en que la vida nos pidió un gesto de generosidad y no reunimos la entereza suficiente para hacerlo.

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9 octubre, 2023 · 20:18

«A quienes así lo sienten les digo: no están solos»

Son las diez de la mañana del 3 de octubre cuando Pedro Sánchez baja del audi oficial frente al Palacio de la Zarzuela. El subcampeón del 23 de julio concurre a la ronda de consultas con Felipe VI para reclamar su derecho a ser investido tras el fracaso aritmético de Feijóo. Ambos, Rey y presidente en funciones, saben que esa investidura solo será exitosa si el candidato cede al chantaje de los dos mismos políticos –Oriol Junqueras y Carles Puigdemont– contra los que el Rey pronunció el decisivo discurso del que hoy se cumplen exactamente seis años.

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3 octubre, 2023 · 11:18

Heredero único del 78

Escuchar a la señora de Bildu dar lecciones de derechos humanos al PP resultó excesivo para el temple de Feijóo, acreditado incluso frente a las destrezas paleolíticas de Puente. Pero aunque colinden a menudo, no es lo mismo el primitivismo que el crimen. Toda conciencia no deformada por el sectarismo o la desmemoria experimenta una arcada interior cuando oye a Bildu alardear de sensibilidad social. El exterminio o el destierro de los juzgados ajenos a la tribu es una política social como cualquier otra –Eichmann y los hutus ruandeses también hacían política social-, pero no sé si da para presumir de sensibilidad.

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28 septiembre, 2023 · 19:28

Puente roto sobre aguas fecales

Cuando Óscar Puente se levantó para ocupar la tribuna de oradores todo el mundo se sorprendió de que supiera caminar erguido. Su intervención gorilesca escapa a las capacidades intelectuales de un humilde cronista de letras: pertenece al dominio zoológico de Jane Goodall, y Jane Goodall no había venido. ¿Cómo se le ocurrió a Pedro Sánchez enviarlo en su nombre a responder a Feijóo? ¿Cómo podría no haberlo hecho? Nadie como Puente para encarnar la tonalidad moral y estética del sanchismo, ese engorilamiento progresivo de la política española que está a cuatro plenos de retroceder del pinganillo al hacha de sílex. Nadie como Puente -Zanja de soltero- para canalizar el odio al centroderecha, que es el único hilo que cose los tejidos de un Frankenstein más ortopédico que nunca.

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27 septiembre, 2023 · 9:18

Saludad, celtíberos, la era del pinganillo

Cuatro cajas de pinganillos recibían a los plumillas a la entrada de la tribuna de prensa del Congreso. De buena mañana y por el conducto oficial habíamos sido informados del inicio de una nueva era, pero han sido tantas las eras abiertas por el sanchismo que cuesta distinguir la rutina de la excepcionalidad. Por cierto que el fundador de la new age no comparecía en su escaño -a diferencia de Nerón, rara vez se queda a contemplar el resplandor de sus incendios-, lo cual aguó el golpe de efecto premeditado por Vox para el momento en que Francina Armengol rechazara las protestas reglamentistas y diera curso al pleno plurilingüe. Como si el reglamento importara a estas alturas, doña Cuca.

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20 septiembre, 2023 · 8:36

El PSOE se sienta a la mesa

Usted no sabe quién es Valentín González Formoso. Yo tampoco, y eso que me pagan por saber esta clase de cosas irrelevantes. Pero lo peor para don Valentín no es nuestra ignorancia al respecto de su existencia sino la de los votantes gallegos, que llevan catorce años votando mayoritariamente al PPPorque Valentín González Formoso es el actual jefe del PSdeG, y este domingo aprovechó un mitin del único jefe del PSdeG -y de cualquier agrupación socialista del país- para desmentir el arraigado tópico de la indefinición galaica:

-¡Haz lo que tengas que hacer, Pedro!

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19 septiembre, 2023 · 8:14

La obligada nobleza de llamarse Redondo

Uno puede esforzarse por imitar las virtudes de Nicolás Redondo Terreros. Puede entrenarse en la templanza, coleccionar el coraje, blindar la carcajada de barítono, opositar a catedrático de conciencias tranquilas, cebar la chimenea con esas listas de agravios que otros enmarcan en el retrete y ofrecer siempre el corazón a la amistad con el distinto. Pero parafraseando a Borges confieso que yo, que tantos hombres he sido, no seré nunca aquel a quien expulsó Pedro Sánchez. Y ese timbre de gloria, esa codiciada jarretera, ese incalculable toisón cuelga ya de su pechera como la más bella de las amantes de un viejo guerrero, sumiendo a los aprendices en la frustración. Y aunque aprendí de Pla que el secreto de la felicidad consiste en no envidiar nunca a nadie, hoy envidio el alto honor de Nicolás como si acabara de regresar vivo de las Termópilas.

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15 septiembre, 2023 · 14:06

¿Tú también callarás?

No me dirijo a ti, que no vas a abrir la boca, que no fuiste diseñado para el ejercicio del pensamiento crítico, para identificar verdades incómodas, o las identificas pero nunca encontrarás valor para señalarlas porque no conoces otra libertad que la de obedecer, porque bebes la libertad del cuentagotas con que va mojando tu lengua seca el magnánimo jefe de tu tribu, el que tiene poder para meterte en una lista y para sacarte de ella, la lista de la que dependen tu nómina pública o tu tertulia privada o ese bonito simposio de politología, porque no tienes otra cosa y el sector está fatal, afuera hace mucho frío y las redes están patrulladas a todas horas por ojos insomnes y cuchicheos de sicofante y manos ágiles para tirar la primera piedra, la segunda y la tercera, y en una mala tarde pueden sepultar tu reputación de progresista sin fisuras, es decir, uno del que jamás pueda esperarse otra cosa que sumisión en tiempos de mutua vigilancia, cuando la ambición ágrafa de un solo hombre ha extirpado de la izquierda el viejo compromiso por la libertad, la igualdad y solidaridad para no ser ya más que militancia castrense, coro de balidos saliendo del redil acechado por el lobo, que viene el fascismo, y quien no sea oveja será lobo, como esos ancianos de vida resuelta, Felipe y Alfonso, fachas como el que más, haciéndole el caldo gordo a la derecha, por más que rechacen la amnistía en los mismos términos en que tú la rechazaste cuando tocaba rechazarla, la misma amnistía que abrazarás cuando toque abrazarla, así que cómo voy a dirigirme a alguien como tú, que ya solo aspira a seguir sirviendo su carne de cañón en la guerra civil perpetua contra la derecha española -exceptuadas la vasca y la catalana- con el cerebro rendido por el odio, la voluntad anulada por el miedo y el lomo aplanado para servir de alfombra al triunfo de Puigdemont.

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11 septiembre, 2023 · 8:25