Archivo de la etiqueta: cosas de la democracia

El barro del que nace el futuro

La autovía de Levante es un hilo de alquitrán que conecta la realidad con la ficción. Todas las catástrofes tienen al menos esa virtud: desvelan violentamente la condición artificiosa de nuestra seguridad. A cualquiera que tenga ojos para ver y corazón para sentir le parece hoy Madrid un lugar inconcebible: lo real es Valencia.

La cruda dimensión en la que va ingresando el coche viene anunciada por señales turbadoras: vehículos militares, furgonetas atestadas de cajas, arcenes costrosos de arcilla, quitamiedos retorcidos como si fueran de regaliz. Pero la que sale a recibirnos no es una dimensión espacial sino temporal. Entramos en otra época, una antigua y terrible que solo hemos visto en los cuadros de ciertos museos y en las películas que recurren a la distopía por falta de imaginación.

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8 noviembre, 2024 · 17:42

Cuento valenciano de Navidad

Nadie recuerda exactamente cómo empezó ni de quién partió la idea, pero todos están de acuerdo en que la amnesia -o la voluntaria renuncia a atribuirse el mérito en solitario- supone el éxito mismo de la operación. El hecho es que alguien decidió enterrar bajo el lodo de Paiporta el caduco relato de los demócratas contra los fascistas y rescatar otro, hundido a gran profundidad, que versaba sobre la concordia entre españoles y la elevación al plano oficial de la actitud que era normal en la calle por aquellos días. Los políticos -no sin reservas- pactaron un plan, lo votaron, todo el hemiciclo se tiñó de verde fuera de las excepciones habituales. No se puede decir que hoy, dos meses después de la riada, los pueblos devastados hayan recuperado la normalidad que conocieron, pero sus habitantes tienen esperanza.

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7 noviembre, 2024 · 8:09

Conversación en la catedral de papel

Un gran periódico de papel hoy tiene algo de catedral añosa, enclavada en el centro de una metrópolis de vidrio y acero. Durante mucho tiempo no fue más que una villa incipiente, y sus pobladores se congregaban periódicamente en los bancos de la catedral, y allí recibían la palabra y allí socializaban. La catedral hizo al pueblo que había levantado la catedral, del mismo modo que el periódico hizo a la comunidad democrática que se reconocía a sí misma leyendo el periódico.

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24 octubre, 2024 · 8:48

Milagro en el alma esclerótica del diputado

Está previsto que suceda un milagro en el Congreso de los Diputados. Tras dos años y medio de prórrogas mezquinas, a dos meses de cumplirse el primer aniversario del alzamiento del muro, la ley que garantizará una vida digna a los enfermos con esclerosis lateral amiotrófica empezará a tramitarse gracias al dispar compromiso de PP, Junts, PSOE y Sumar. Por una vez los parlamentarios españoles -incluidos aquellos que no quieren ser españoles- se elevarán por encima de sí mismos, reventando el corsé tribal que sujeta su disciplina de voto. La política se reconciliará con la vocación de servicio, rehabilitando la dignidad del representante a ojos de sus representados. La ética derrotará a la táctica.

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17 septiembre, 2024 · 9:20

La rebelión de los hombres de leyes

Cuando pasen los años en que vivimos peligrosamente, los años en que fuimos gobernados por un insensato sin escrúpulos por decirlo con la fórmula exacta de El País, algunos españoles memoriosos nos dirigiremos a la plaza de Las Salesas, donde se alza el Tribunal Supremo, con una ofrenda personal de gratitud. Allí nos dirán que las ofrendas son para los héroes, que ellos se limitaron a cumplir con el que es su deber desde 1812, cuando España dejó de ser propiedad de una familia (tanto da Borbón-Dos Sicilias que Sánchez-Gómez) para serlo de todos los españoles.

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2 julio, 2024 · 8:03

El optimismo de Felipe VI se llama Leonor

El único líder español que ha cumplido la promesa de regenerar la institución que representa no concurre a unas elecciones ni tiene que rendir cuentas ante una junta de accionistas. En la sociedad abierta ninguna institución aguanta en pie mucho tiempo sin apoyarse en la decencia personal de quienes la encarnan, obedientes al íntimo dictado de su conciencia. En el caso de los cargos electos, corresponde a los votantes enjuiciar el grado de excelencia institucional de sus representantes, aunque hoy cunden por desgracia ejemplos de sociedades flácidas que eligen envilecerse avalando el liderazgo de los viles. Así nadie puede pretextar que no les representan, ciertamente, y así es como mueren las democracias: ahogadas en su colectiva degradación.

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19 junio, 2024 · 8:41

Paquete de calidad

Un diputado socialista se acercó a Pedro antes de comenzar el pleno y apoyó la mano sobre el Pecho Presidencial (no confundir con el PP). Parecía el apóstol Tomás introduciendo incrédulo sus dedos en la llaga del Resucitado, y que Dios me perdone la analogía. Quería cerciorarse de que su jefe seguía políticamente vivo, pero esto es algo que solo sabe Puigdemont, su casero con derecho a desahucio. Por ahora sabemos que el presidente ha perdido cuatro elecciones, carece de mayoría para legislar, tiene a la mujer y al hermano investigados por corrupción, es rehén de un prófugo al que los fiscales se niegan a amnistiar y ha tomado la decisión de liquidar la separación de poderes en 15 días si el PP no se aviene a mercadear los vocales del CGPJ. «Para que venga la internacional ultraderechista a someter al poder judicial ya lo hago yo», ha pensado Pedro, siempre audaz. ¿Nos iremos de veraneo estrenando autocracia o es el farol de un chantajista desesperado? A favor de la segunda hipótesis juega el hecho de que el 29 de junio la UE publica su informe sobre la calidad del Estado de derecho en España: mal momento para hacerse unos gayumbos con las puñetas de los jueces de la cuarta economía del euro y llamarlo «paquete de calidad democrática», en claro homenaje al Bardem de Huevos de oro.

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14 junio, 2024 · 8:13

Taxista catalán

Sucede el lunes por la noche en el taxi que me devuelve a Barcelona desde Terrassa. El conductor, un hombre ni joven ni viejo, maneja con silencioso orgullo un bello Tesla que habría emocionado a Marinetti. Parece simpático. Se me ocurre preguntarle por las elecciones, motivo de mi viaje a Cataluña. Y entonces rompe a hablar, el recelo derrotado por la jovialidad, con esa clamorosa falta de prudencia que solo pueden permitirse los niños y los taxistas.

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13 mayo, 2024 · 11:22