Archivo de la categoría: COPE

Esto no es serio

mariano_rajoy

Memecracia.

Ahora descubre don Mariano que esto no es serio y así le va a ir. El marianismo ha sido un movimiento político -y que los físicos me disculpen lo de movimiento, porque moverse es lo que peor se le daba- caracterizado por la obsesión de la seriedad en un país de cachondos que difunde el chiste negro antes de que el último muerto comience a entibiarse. Los españoles votaron marianismo sólo cuando la broma de Zapatero se tornó verdaderamente pesada, pero su jacarandoso corazón meridional nunca quiso al burócrata celta: anhelaba que el trance serio pasase pronto para poder votar una alegre policromía de zasca y plató. Y si Moscovici no lo quiere entender, allá él: que se joda Moscovici que no como rancho.

La broma del falso Puigdemont parte de un humorista catalán, que no siempre es un oxímoron aunque en este caso lo parece, hasta el punto de que el bromista, asustado (como cualquier español) de la facilidad con que había llegado hasta la oreja misma del presidente del Gobierno, renuncia a culminar la gamberrada y termina presentando sus respetos y haciendo una llamada al entendimiento. El episodio completo resulta estupefaciente. No hace gracia porque el imitador no la tiene, pero tampoco causa indignación porque el burlado encaja con la campechanía habitual. Total, que los tertulianos debaten ahora sobre la ejemplar o la reprobable disposición de Rajoy al diálogo con un golpista juramentado.

Leer más…

Comentario en COPE sobre la diferencia, Sánchez, entre investir y gobernar

Deja un comentario

22 enero, 2016 · 16:38

La democracia en pañales

pablo-iglesias-lagrimas--620x349

Las lágrimas del Pueblo.

Claro que la política está hecha de símbolos. Pero no sospechaba Bescansa hasta qué punto el uso político de su bebé simbolizaba el adanismo del partido de la madre. Los diputados de Podemos tomaron ayer posesión de sus escaños como los niños toman posesión de su juguete el Día de Reyes. Los adultos inventaron la democracia precisamente para protegerse de los nenes, que son las criaturas totalitarias por excelencia. Madurar consiste en ir alejándose del niño interior y anterior, en proscribir su tendencia al sectarismo en el patio, en aprender a no despreciar al distinto -¡incluso al votante del PP!-, en descubrir que el mundo preexiste a sus caprichos, como la democracia parlamentaria existía antes de la llegada de Podemos. Los más pesimistas dicen que veremos si existe después.

Ayer el patio del Congreso fue más patio que Congreso, con tanta joven señoría correteando de excitación: mira mamá, un escaño. Las sonrisas las pusieron Patxi López, que pronto sería presidente del parvulario, y Albert Rivera, satisfecho por la habilidad demostrada en el primer acto político de la legislatura, que es la conformación de la Mesa. Ahí ha probado el líder naranja su cintura negociadora y la propia utilidad de su partido, mucho más libre que cualquier otro por ideología y por talante para alcanzar acuerdos. Si el símbolo es la gracia de Podemos, el pacto es el fuerte de Ciudadanos. Los que criticaron la cortedad de su resultado deberán reconocer ahora que le ha bastado para madrugarle la iniciativa política a Iglesias, quien retrató su frustración en el programa de Herrera.

¿Pero qué es la constitución de la Mesa del Congreso al lado de una madre que amamanta al niño en el centro del Hemiciclo? La nueva política se ha traído de la tele su obsesión teatral -no trae otra cosa-, y durante toda la mañana se entregó a ella para pedir foco como el nene llora para pedir teta. ¿Que los fotógrafos se le distraían enfocando a Rajoy? Iglesias agarraba el bebé y lo mecía como un San José laico. ¿Que Rivera se levantaba a votar? Iglesias tomaba el sonajero -adelantándose a Errejón, que quizá lo miraba con deseo- y se ponía a agitarlo como el paleontólogo de Spielberg atraía al Rex con la bengala roja. Y Spielberg emocionado, claro.

Leer más…

En tiempos de parlamentarismo agitado, traemos al Parnasillo de COPE al mejor cronista en Cortes de nuestro periodismo: Wenceslao Fernández Flórez

1 comentario

14 enero, 2016 · 12:30

El abrazo que no une

14522025157186.jpg

Nos abrazamos o no.

Me acerqué ayer al Congreso para recibir ‘El abrazo’, el cuadro de Juan Genovés que alcanzó categoría de icono -reconciliación pictórica- durante la Transición. Allí estaba el pintor, allí los dirigentes de IU que propusieron traerlo desde el Reina Sofía, allí también los diputados del PP que, desde su mayoría en la Mesa del Congreso, admitieron la sensatez de la propuesta. ¿Y acaso no es buena idea que un panegírico de la concertación política cuelgue de las paredes del Parlamento español en el preciso momento en que con mayor patetismo se manifiesta la incapacidad de los partidos para reeditar consensos? Llegué y vi a Cayo Lara y a Willy Meyer, y también a Ignacio Gil Lázaro y a Jesús Posada. El arte unificando a las dos Españas: parecía posible.

Me acerqué al lienzo con la curiosidad virgen de quien por edad no lo vio nunca reproducido en ciclostil clandestino, rebajado a la condición de octavilla de combate. Porque lo fue, y por eso su otro nombre es ‘Amnistía’. La pintura es la instantánea de un gran escorzo de cordialidad, un grupo de anónimos que nos dan la espalda porque abrazan a otros a quienes no vemos. Me recordó enseguida a la escultura de Antón Martín que conmemora a las víctimas del ataque ultraderechista al bufete de Atocha. Pero este monumento es una melé mal resuelta y el cuadro, en cambio, conserva inocente su emoción. Las muestras de efusividad se suceden con el desorden de lo espontáneo, como si más que una paleta se hubiese utilizado una cámara al hombro. Ningún rostro resulta reconocible porque, a diferencia de la escuela historicista, al artista le importa enfatizar la acción y no el sujeto; por eso el encuadre está aberrado, sorprendiendo a los protagonistas en una calle abstracta sugerida con un fondo marfil que resalta los contornos definidos de las personas: una página en blanco sobre la que los españoles escribirán el futuro en libertad.

Leer más…

Los reyes me trajeron a Stefan Zweig y yo lo llevé al Parnasillo, para regocijo de Herrera: mantuvimos un admirativo diálogo sobre Viena

Deja un comentario

8 enero, 2016 · 12:16

Un alto para confraternizar

Miguel Gila

«¿Es el enemigo?»

Este era el año del cambio que inauguró el ‘tic-tac’ de un reloj y termina con el desconcierto del ábaco: todos sumando bolitas de colores para ver quién gobierna qué. Iba a ser el año en que eclosionara la nueva política que regenerase la democracia secuestrada por el régimen del 78 y concluye en rendida, unánime mímesis de los pilotos de la Transición. La invocan ya todos desde Iglesias a Susana, pasando por Rivera. El problema es que quieren ser Suárez, pero cuando más falta hace serlo, en pleno periodo de negociación postelectoral, cada cual tira al monte de su Fraga o su Carrillo.

El Rey, navideño, habló de concertación en la tierra por donde aún vaga errante la sombra de Caín. Así debió de sonar Jobs cuando presentó el primer Mac en pleno apogeo del Spectrum. ¿Coalición, gabinete polícromo? Puro futurismo. Con nosotros o contra nosotros: ¡ni un paso atrás! En España, por fortuna, tenemos el humor para no morir siempre del cainismo. Aquella viñeta que satirizaba a un orador de la Transición:

-¡Algún día os arrepentiréis de esto que os estoy diciendo!

Leer más…

El último Parnasillo del año, con los hitos que nos traerá 2016

Deja un comentario

1 enero, 2016 · 20:31

Ácratas y fenicios

_Assemblea_CUP_Sabadell_foto_Ivan_Gimenez_2015-008

Pericles emocionado.

El Frente Popular de Judea y el Frente Judaico Popular empataron el domingo a votos en un polideportivo -demasiado parecido a un circo- de Sabadell, en el ejercicio de democracia radical que emocionó a Spielberg. Por la autoestima de la otrora envidiable Cataluña rogábamos que el empate obedeciese a un tongo, pues de una conspiración de cínicos se puede volver, pero del ridículo en bucle va siendo cada día más difícil. Que la CUP era antieuropea, antisistema, anticapitalista se sabía: ahora sabemos que también es contraria a la vergüenza propia, aunque temo que la gestión de la ajena ya escapa a sus empates.

Que la política catalana haya degenerado en un videoclip de Peret filmado por Lazarov con guión de Azcona y arreglos de Chiquito de la Calzada no es culpa de la arcangélica Gabriel ni del pícaro Baños, sino del artúrico personaje que ligó su apocalipsis personal al autonómico. En su delirio acaso obtendrá consuelo de compararse con el mismo Dios, cuya existencia fue sometida a votación en el Ateneo de Madrid en 1931. Unos dicen que ganó el sí y otros que ganó el no, en ambos casos por un solo voto de diferencia.

Leer más…

Comentario en COPE sobre la entrañable guerra civil en el seno del PSOE

Deja un comentario

29 diciembre, 2015 · 11:20

Del turno al Twister

14506987413255

Don Mariano hace amago de cubrirse: llega la nueva política.

Transcurría la tarde y el pueblo hablaba, pero a decir verdad no se le entendía. Unos decían una cosa y otros la contraria en proporciones inconciliables, y el fantasma del señor Victor D’Hondt se las vio y se las deseó para ordenar el guirigay. El gráfico de las israelitas presentaba una correlación de fuerzas imposible y todos empezamos a disponer el espíritu para el luto por el bipartidismo y para la paciencia ante unas eventuales elecciones con la primavera.

Que España es ingobernable ya lo sabía Amadeo de Saboya cuando nada más pisar su reino le mataron a Prim y le declararon una guerra carlista. Duró en el trono dos años, cifra que no le garantizamos al próximo presidente del Gobierno. Después de don Amadeo llegó el turnismo, o sea, el bipartidismo de Cánovas y Sagasta, época que se recuerda como la de mayor estabilidad política en España hasta 1978. Hoy riega el suelo la espuma del cava electoral, pero cuando cierre el bar del adanismo aquí muchos van a añorar la geometría clara y confiable de la alternancia PP-PSOE. La Bolsa la que más, y la prensa la que menos.

Leer más…

Análisis de la noche electoral en COPE

Deja un comentario

21 diciembre, 2015 · 14:16

El típico chaval conflictivo

MERKEL  CAMERON Y OTROS LIDERES DE LA UE SE INTERESAN POR LA AGRESION A RAJOY

Navidad.

Otra ventaja del periódico es que puede tomarse su tiempo para titular con exactitud que fue un joven de extrema izquierda el que agredió al presidente del Gobierno, mientras las redes sociales y las televisiones engordaban su historia particular de la infamia. Primero madrugaron la palabra bofetada, de tierna connotación reeducativa, y no crochet de izquierdas a traición, que es el nombre técnico. Después deslizaron esquizofrenia, con su atenuante matiz compasivo. Por último, los patrulleros de progreso se aplicaron a señalar al imprudente que vinculase la indecencia verbal de Sánchez con el puñetazo físico en Pontevedra.

Esa causalidad resulta tan infundada y torticera como la cuca equidistancia de Oriol Junqueras -tiene mérito equidistar siendo bizco- cuando, interpretando el sentir de una indigerible cantidad de izquierda política, mediática y tuitera, afirmó que condena toditas las violencias, incluyendo los desahucios y los despidos. Hay un abismo metafísico y moral entre despedir a un trabajador y hostiar a un presidente, y que Junqueras y miles de españoles más aún no lo entiendan certifica el fracaso de generaciones enteras de maestros. La agusanada psique del podemita Urban -declaró cuando Bataclan que hay moritos suburbiales que no ven más salida que inmolarse- volvió a asomar el miércoles, al menos hasta que se supo que el fascista antifascista provenía de familia de cuna meneada.

Leer más…

Al hilo del tabarrón galáctico de Star Wars, traemos a los grandes autores de ciencia-ficción al Parnasillo

Deja un comentario

18 diciembre, 2015 · 11:48

El puente de Spielberg

30

Tom Hanks, como el idealista letrado Donovan.

Spielberg ha entregado nada menos que una película de Spielberg, gesta que probablemente hoy sólo esté al alcance de Spielberg. Sin ser redonda, El puente de los espías abunda en momentos memorables.Uno de ellos nos presenta al abogado Donovan -nuevo Atticus Finch del garantismo judicial- respondiendo así al agente Hoffmann de la totémica CIA, quien le intimida para que viole el secreto de confidencialidad en aras de la seguridad nacional, madre de todos los pretextos despóticos:

– Usted se apellida Hoffmann. De origen alemán. Yo soy Donovan, de origen irlandés. ¿Sabe usted lo que hace que ambos seamos americanos? El reglamento.

O sea, la Constitución. En la película, Donovan se queda solo defendiendo aquel sencillo axioma que insiste en que sin ley no hay libertad: los periódicos, los policías, los jueces y hasta su esposa se muestran incapaces de entender que la superioridad moral del estilo de vida americano sobre el soviético emana precisamente de la observancia estricta del reglamento. Sobre el puente de Spielberg se canjean espías pero no principios: no hay equidistancia posible, y si la CIA queda retratada en su legendaria arbitrariedad es porque el antiamericanismo es el hijo autocrítico del americanismo más noble (aún esperamos una peli castrista anticastrista). Se dice que el comunismo se derrumbó por el efecto publicitario de la industria de consumo; pero la famélica legión del Telón de Acero tenía sed de libertad, no sólo de Coca-Cola.

Leer más…

Comentario en COPE sobre el comedero de patos o debate Sánchez-Rajoy

Deja un comentario

15 diciembre, 2015 · 11:29