
Alegría es precisamente lo que le falta a Alegría en esta recta final de campaña. Tanta le falta que Moncloa, presa del pánico a otra debacle, ha decidido enviar a sus mejores hombres (Paco Salazar ya no está disponible) a la zona cero del inminente seísmo para tratar de prevenirlo. Los elementos más persuasivos del sanchismo se han instalado ya en Zaragoza para montar un call center desde el que ponerse a llamar a votantes a voleo para hacerles la pregunta inmortal de la viñeta de Mingote: «Vote a nuestra candidata. ¿A usted qué más le da?»






