
Hay personas descubriendo ahora que en el Real Madrid manda Florentino Pérez, y todo apunta a que Xabi Alonso es una de ellas. Su proyecto necesitaba paciencia, pero olvidó que la paciencia no es la marca de la casa más laureada del fútbol mundial. Quien desee ejercitarse en la paciencia antes que en la acumulación bulímica de títulos lo mejor es que se haga del Atleti, donde reina una calma geológica gracias a la figura del entrenador vitalicio. Dinástico incluso, si aguardamos pacientemente a la retirada de Giuliano, que activará la sucesión al trono de su padre.






