
Muerta Bardot, dos rubios copan la actualidad. Marco Rubio es el hombre del momento en el plano internacional: suya esa es la estrategia que debe conducir a la democratización de Venezuela. Deseamos de corazón que ese plan se ejecute con la misma brillantez con la que Maduro fue extraído de la Casa de los Pinos, aunque sabemos que extraer a un dictador es más fácil que extraer un régimen entero. Ojalá la designación de Delcy como presidenta interina obedezca a ese ejercicio de pragmatismo que dicen. Ojalá se conduzca como la dócil mucama de don Marco que procede a desmontar su propia obra siniestra desde dentro mientras permite salir a los presos políticos y entrar a las empresas extranjeras. Ojalá el protectorado yanqui sobre Venezuela no se cronifique por la rapacidad de los amiguetes plutócratas de Donroe.






