
No he querido saber pero he sabido que uno de los ministros, cuando ya no era ministro y no hacía mucho que había sido imputado por cohecho, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal, salió al portal de la casa que la Guardia Civil había registrado durante nueve horas por orden del Supremo y atendió a la prensa ataviado con una camiseta blanca, ya icónica, que publicitaba la ciudad de Orlando, estado de Florida, United States of America.







Por favor, Vanessa, Jessica: tirad esos leotardos rojos al contenedor de la unidad de saneamiento