
Ya avisó el poeta de que el mundo no acaba con una explosión sino con un gemido. Algo similar a la unánime interjección que emitimos todos los habitantes de esta península pasadas las doce y media de un lunes histórico. Ya hemos perdido la cuenta de los días memorables que nos ha tocado vivir: algunas fuentes apuntan a que este jueves llegan los extraterrestres.






