Archivo diario: 27 abril, 2025

El poder y la gloria regresan a Roma

No es posible exagerar el carácter histórico de este sábado de abril en que la Iglesia despidió al papa que vino del fin del mundo. No hay peligro de que el abuso de la hipérbole propio del oficio desfigure esta vez la trascendencia de la jornada. Por la impronta reformista del pontificado, por el alcance popular de su figura, por la abrumadora presencia de mandatarios reunidos para tributar su último adiós al obispo de Roma. Como si fuera consciente de su papel en la liturgia, hasta el clima quiso contribuir al esplendor fotogénico del rito, derramando un sol jubiloso sobre las decenas de miles de almas congregadas en la plaza y en las calles aledañas, donde se habían instalado pantallas gigantes como si se estuviera retransmitiendo la final de una Eurocopa. Donald Trump guiñaba molesto los ojos bajo el castigo solar que amenazaba con desteñirlo. Parecía tan perdido en la ceremonia como un párroco en un cabaret.

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27 abril, 2025 · 19:25

Buscas en Roma a Roma, oh peregrino, y no la hallas

Invitado por su amigo, poeta como él, un joven tuberculoso llega a Roma a principios del siglo XIX para alimentar la vaga esperanza de curarse. Él quiere vivir, aunque sea para seguir escribiendo, quizá para volver a amar, pero tampoco se hace demasiadas ilusiones. Por mucho que insista Shelley en que el cálido clima de la ciudad secará sus pulmones podridos, el joven Keats sabe íntimamente que no hay nada que hacer. Que Roma será su tumba. Como un don (como una condena), recibió al nacer esa punzante revelación de la finitud humana con la que algunos se labran toda una carrera de malditos, librados a la voracidad del carpe diem, y otros perfeccionan el arte de la elegía o se encierran en un monasterio. Luego están todos los demás, el llamado común de los mortales.

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27 abril, 2025 · 19:21

Ciprés o mármol, príncipes o mendigos

Del Papa Inocencio X, el rostro del retrato troppo vero de Velázquez que obsesionaba a Bacon, cuentan que poseía un carácter tan odioso que a su muerte el cadáver permaneció días pudriéndose en el abandono más absoluto porque hasta su sobrina se negaba a pagarle el ataúd. La historia lo recuerda como el protector de Borromini y más tarde de Bernini, que esculpió agradecido sus facciones dulcificadas en un busto que la galería Doria Pamphili expone junto al lienzo velazqueño. De este modo la posteridad aprende la diferencia entre un psiquiatra y un terapeuta, ambos igualmente geniales.

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27 abril, 2025 · 19:03

Uvas de la ira, viña del Señor

Si el cuerpo del pastor se enfría a los pies del baldaquino de Bernini no será por el calor de gratitud que desprende el desfile de sus ovejas. El espectáculo de la capilla ardiente de un pontífice no pone la condición de la fe, pero sí la de cierta sensibilidad artística para admirar la fusión perfecta entre la solemnidad litúrgica y el arrebato de piedad. Ese producto emocional es único. La Iglesia Católica lleva facturándolo siglos y nadie más conoce la fórmula. No reside solo en los gestos, en los colores, en los sonidos. Uno contempla la escena y no sabe dónde acaba el llanto viril del guardia suizo en formación y dónde empieza la fragilidad desafiante de una monja solitaria.

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27 abril, 2025 · 18:56