
Por una vez me tomé la molestia de leer todos los comentarios a la noticia que este periódico tituló como sigue: «Cinco detenidos por la estafa del falso Brad Pitt por 325.000 euros». De los 64 comentarios, únicamente dos salían en defensa de las estafadas. O al menos expresaban un pudor que bloqueaba la burla, cierta empatía con el drama de esas víctimas desplumadas a la vez de su amor y sus ahorros.






