
Esta semana el presidente de Castilla-La Mancha pasó de las palabras a los hechos: recurrió ante el Tribunal Constitucional la ley de Amnistía que ha permitido a Pedro Sánchez mantenerse en La Moncloa. Allí, hace tiempo que lo dan por amortizado. Pero quizá es Page el que da por amortizado a Sánchez.
Esta semana ha declarado que «le dan por perdido en Ferraz». ¿Percibió cierta tensión o recelo hacia usted en el Comité Federal?
Yo llevo prácticamente desde los 16 años en el partido. Soy muy veterano en la militancia y por eso no me entra ningún tipo de complejo. La camiseta la llevo desde hace mucho tiempo y con mucho orgullo. Pero en la militancia en general el comportamiento es mucho más fraternal y de camaradería de lo que parece. Hombre, luego hay debates más acalorados o que tienen más carga de tensión y, obviamente, llevamos una temporada de debate tenso por la situación general del país. Ellos saben cuál es mi posición y creo que han renunciado a intentar convencerme. Estoy abierto a escuchar todo tipo de planteamientos, pero no soy persona que le guste hablar por hablar. Algunos destacan de su currículum político el decir lo que piensan; yo pienso lo que digo, que quizás es más importante.






