
Cierta vez Ledesma Ramos, cofundador de Falange, se dirigió a su tocayo Maeztu buscando su complicidad y le llamó nacionalista. Don Ramiro, un conservador sin ínfulas revolucionarias, protestó: «¿Nacionalista yo? El nacionalismo es chusma y petróleo».







Ignoraba uno a Maeztu por esas razones bobas que aduce también su biógrafo: al parecer era demasiado/demasiado. También porque si la esencia de España fuese la Celestina y Don Juan, apaga y vámonos. Peeeeeero leyendo a Pedro Carlos G C todo se reordena, las cosas cogen más contraste, se aprende de sus visitas a Norteamérica -más, diría uno, que del resto de sus congéneres- y aprecia uno su arte epigramática, de la que pone ud un ejemplo, tan propia de los denostados periodistas. Lo diría hace ciento veinte años, pero suena como dicho esta mañana: ‘Madrid, churros y cocaina’ . Olvidense de la madame zarrapastrosa y del pollabrava y seguro que encuentran algo aprovechable