
Si medimos éxito político por el respaldo popular en los sondeos o en la calle y no por la sintonía con la dirección del partido, Emiliano García-Page está en su mejor momento. Recibe a EL MUNDO cuando Pedro Sánchez ha cedido a la amnistía integral que pedía Puigdemont y que indigna al presidente de Castilla-La Mancha.
La trama de Koldo le ofreció mascarillas y usted las rechazó. ¿Qué le llevó a albergar sospechas?
De entrada quiero precisar que afecta a la imagen del PSOE pero no al PSOE en términos de participación. Hay unas cuantas personas que han hecho barbaridades y que lamentablemente colectivizan esa mala imagen, pero ni de lejos afecta a multitud de cargos públicos y de alcaldes o responsables que se comportan con otro criterio. No deja de ser una cosa excepcional, por mucho dolor que nos ocasione. En la pandemia no había fórmulas mágicas. En todos los presidentes que he conocido -del PP, del PSOE, incluso lo he dicho de Torra, que en esto fue muy español- me he encontrado a gente compartiendo el mismo dolor, teníamos básicamente los mismos problemas y terminamos dando las mismas recetas. Illa hizo un trabajo impecable de coordinación entre los consejeros. Salvo la gente desaprensiva y los depredadores económicos, la mayoría estábamos a lo que estábamos.







