
La noticia no es que el PP lleve gobernando Castilla y León el mismo tiempo que pasó Moisés guiando al pueblo elegido. La noticia es que ese pueblo no solo no expresa voluntad alguna de cambio sino que acaba de redoblar su confianza en el partido que allí fue refundado. Cuando Aznar llegó a la presidencia de la Junta no solo no había nacido Lamine Yamal: es que acababa de nacer su padre.






