
Una mañana de 2022, tras un sueño plácido, la catedrática Laura Díez se despertó sobre su cama convertida en vocal del TC. Su metamorfosis la había decidido Pedro Sánchez, para quien llevaba trabajando ya cuatro años, así que en rigor no existió tal metamorfosis: más bien se le ordenaba seguir poniendo su docilidad de insecto al servicio del mismo entomólogo en jefe desde una colmena diferente. ¿Diferente?






