
La mañana del 1 de junio de 2018 el país amaneció con la resaca de la exitosa moción de censura que inauguró el tiempo del sanchismo. De todas las resacas de aquel día acaso la menos metafórica la experimentaba don Mariano, que había elegido pasar sus últimas horas como presidente improvisando elegías en un bar, consolándose de la insoportable levedad del ser o más bien del haber sido. Este atónito cronista publicó aquella mañana un artículo titulado «Los minutos de la basura del 78». Postulaba la tesis de que la legislatura sanchista nacida de la censura no representaba un principio, puesto que obedecía a una correlación de fuerzas destructivas y no constructivas, sino un final: el estrambote populista a cuatro décadas estables de consenso constitucionalista.













